La alianza parlamentaria entre el Gobierno y CiU forjada en la votación de la reforma laboral podría tener los días contados. Los convergentes amenazan con un giro soberanista si el Ejecutivo no incluye en los presupuestos más dinero para Cataluña.
La Diada de Sant Jordi siempre despierta pasiones entre los políticos y Artur Mas no quería ser hoy menos. Ante el incumplimiento en los Presupuestos del Estado para este año de los compromisos inversores con Cataluña y el alud de rumores en torno una posible intervención de esta región por el Gobierno por su déficit, el presidente de la Generalitat le ha lanzado una advertencia a Rajoy.
Mas ha enarbolado la bandera nacionalista y ha clamado por una soberanía fiscal “inevitable”, le guste o no al Ejecutivo central. Su órdago es tal, que en una entrevista en ‘El Punt Avui’, ha asegurado que de no cambiar la actitud de Mariano Rajoy respecto a las necesidades de Cataluña, se verá obligado a adelantar las elecciones autonómicas.
Si “realmente viéramos que hay intención de hacerlo (en referencia a una intervención). Esto provocaría sin duda un avance electoral”, ha insistido Mas que ha reprochado que el Gobierno tenga “como siempre, impulsos centralizadores, autoritarios y un poco prepotentes”.
Unas declaraciones a las que se ha unido el portavoz de CiU en el Congreso. Josep Antoni Duran, menos dado a los titulares, ha subrayado la oposición de los nacionalistas a unos PGE que han escenificado la falta de «complicidad» de Rajoy hacia Cataluña.
«No hemos tenido ni una sola reunión con el Gobierno para hablar de presupuestos. No ha habido ni un solo gesto de complicidad, por lo que actuaremos en consecuencia como creemos necesario defendiendo los intereses de Cataluña”, ha remarcado el portavoz de CiU. Asimismo, ha recordado la “media docena de fotografías de reuniones del PP catalán con la Consejería de Economía y Finanzas de Andreu Mas-Colell”. Unos encuentros que sirvieron para pactar los presupuestos catalanes.
Ante estas críticas, los populares no se han callado. La líder del PP en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, ha tildado de «equivocación» la posible convocatoria electoral. «No se puede jugar con la confianza y la credibilidad de Cataluña», ha asegurado la dirigente popular que ha aprovechado esta polémica desatada el día de Sant Jordi para anunciar que el viernes se reunirá con Rajoy en La Moncloa para tratar la situación económica en la región.
Por su parte, y ante el alud de rumores a una intervención de Cataluña, el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ha confirmado que el Gobierno llegará a la intervención «sin duda ninguna» si alguna comunidad autónoma «no quiere» o «no puede» cuadrar sus cuentas.
«No queremos intervenir, pero si tenemos que intervenir, intervendremos», ha insistido, según Europa Press.
Las amenazas de Artur Mas llegan a apenas unas horas de que mañana se inicie en el Congreso de los Diputados el debate de las enmiendas de totalidad a los Presupuestos Generales del Estado. Una cita a la que Mariano Rajoy llega sin ningún apoyo.
A pesar de los muchos esfuerzos hechos por responsables del Gobierno para que los nacionalistas catalanes no presentasen el viernes su enmienda a la totalidad, estos dieron el paso y confirmaron la ruptura en la relación CiU-PP. Unas negociaciones que aún siguen en marcha para evitar que el presidente del Gobierno de a Europa una imagen de soledad.
La propia María Dolores de Cospedal ha asegurado que “aún se negocia con CiU su posición” a los primeros Presupuestos de Mariano Rajoy. Y es que, los populares se han fijado como uno de sus principales objetivos en estos primeros meses en el Gobierno hacer de los nacionalistas un apoyo estable en el Congreso.
Un socio con el que hacer ver a Bruselas y a Merkel que sus cuentas estatales, que tantas críticas han despertado en Europa por su tardanza, cuentan con el respaldo de un partido que gobierna en una región, como la catalana, de gran peso económico y cuya imagen traspasa fronteras.






