Esta vez sí. Ximo Puig, lermista clásico y miembro de las corrientes más antiguas del PSOE valenciano ha conseguido alzarse con la victoria en el Congreso de la organización y desplazar al antiguo líder Jorge Alarte, que contaba con el apoyo del nuevo secretario general del partido Alfredo Pérez Rubalcaba. Puig ha logrado la victoria tras aceptar que Leire Pajín se convierta en su número dos para asegurarse el apoyo de su corriente.
La resistencia de Alarte a transigir con que la ex ministra de Sanidad fuera su número dos le ha costado el puesto. el ya ex secretario general no parecía fiarse de Pajín a quien algunas fuentes atribuyen la ambición de convertirse a medio plazo en la secretaria general del partido en Valencia. Puig sí lo ha hecho, o no ha tenido otro remedio que transigir.
Al final, Ferraz habría dejado caer a su candidato inicial. Al fín y al cabo, la argumentación de Pajín y los lermistas contra Alarte era poderosa, puesto que éste no fue capaz de derrotar en las elecciones al PP, ni siquiera cuando era candidato un Francisco Camps esn sus horas más bajas.
De modo que el hombre de Rubalcaba ha sufrido una espectacular derrota en el congreso regional de los socialistas valencianos. Sin embargo, el grupo crítico que se ha hecho con el poder está menos cohesionado de lo que parece y una vez conseguido el primer objetivo, puede disgregarse ante la presión de los nombre influyentes del partido que mantienen su deseo de acumular las máximas cuotas de poder.
Una buena prueba de ese futuro lleno de incertidumbres podría ser las dificultades y largas negociaciones necesarias para cuadrar una Comisión Ejecutiva de consenso que, sin embargo, sólo ha logrado al final del apoyo del 65% de los compromisarios presentes en el cónclave.
Los más pesimistas creen que Puig tendrá un reinado efímero y complicado. A menos, cosa altamente improbable, que consiga llegar a la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas. Aunque antes, tiene que conseguir ser elegido candidato, lo que, sin duda, no le resultará fácil. Hay quien está convencido de que Leire Pajín puede ocupar esa plaza dentro de tres años.







