La delegada del Gobierno en Madrid ha prohibido que la manifestación convocada por UGT y CCOO contra la reforma laboral para el 29 de marzo, con motivo de la huelga general, acabe en Sol. Con la excusa de evitar un “colapso circulatorio” por coincidir con otras dos protestas en esta zona, Cristina Cifuentes ha sentenciado que termine en la Puerta de Alcalá.
A pesar de la tranquilidad que imperaba en la región tras el acuerdo al que llegaron anoche sindicatos y la Comunidad de Madrid para fijar los servicios mínimos por la huelga general, la polémica por este paro ha llegado hoy de la mano de la Delegación del Gobierno. En una resolución dictada por Cristina Cifuentes el pasado martes, la también dirigente del PP se opone al itinerario propuesto por CCOO y UGT para su manifestación este día contra la reforma laboral.
En concreto, la delegada ha prohibido que acabe en Sol, ya que coincide con una manifestación de CGT y Solidaridad Obrera, que concluye en la plaza de Neptuno, así como con una anunciada por la Plataforma Sindical de la EMT y tres sindicatos, que terminará en la plaza de Jacinto Benavente, junto a la Puerta del Sol, según Efe.
Una proximidad de estas tres protestas que para Cifuentes conllevaría “numerosos cortes de circulación» y «una grave afectación de la almendra central de Madrid y, sobre todo, del distrito centro». Por todo ello, y para evitar «un colapso circulatorio», la delegada ha decidido modificar el itinerario y obligar a CCOO y UGT que su marcha llegue a su fin en la Puerta de Alcalá.
Esta decisión se produce apenas un día después de que la propia Cifuentes diera portazo a los deseos de varios colectivos ateos y asociaciones vecinales de celebrar una procesión atea con motivo de la Semana Santa.







