La consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucia Figar, se ha convertido en una de las nuevas caras del Comité Ejecutivo del PP. Con su designación como vocal electa este fin de semana durante el Congreso que ha celebrado el partido en Sevilla no sólo ella gana peso en el aparato del partido. Esperanza Aguirre también lo hace.
Poco han importado al PP los problemas que acarrea Lucía Figar desde septiembre debido a los recortes implantados en la Educación pública, un ‘tijeretazo’ que ha creado un conflicto con los profesores madrileños que todavía no está resuelto. El Congreso que ha celebrado el partido este fin de semana en Sevilla ha ratificado a la consejera como uno de los miembros que gana peso en las filas populares.
El aparato del partido ha elegido a Lucía Figar, una de las personas de mayor confianza de Esperanza Aguirre en Madrid, donde también ostenta el cargo de secretaria de comunicación y portavoz de los populares de la región, como vocal electa, lo que la convierte en una de las nuevas caras del Comité Ejecutivo del PP.
Aunque el peso de Esperanza Aguirre en Génova no se dejará sentir sólo con la llegada de Lucía Figar. Ignacio González, secretario general del PP de Madrid, ocupará el mismo cargo que la consejera de Educación en el Comité Ejecutivo Nacional.







