El juez Baltasar Garzón volverá mañana al banquillo de los acusados en el Tribunal Supremo para responder por su investigación de los crímenes del franquismo. El magistrado se enfrenta a un delito de prevaricación, así como a una pena de 20 años de inhabilitación pedida por el sindicato ultraderechista Manos Limpias.
Si la semana pasada Garzón tuvo que acudir a los juzgados por las escuchas a los cabecillas del ‘caso Gürtel’ con sus abogados, ahora el juez tiene una nueva cita en el Supremo por otro delito de prevaricación.
Una causa contra este magistrado que ha despertado multitud de críticas en asociaciones y colectivos de defensa de los Derechos Humanos y de la Memoria Histórica que no se explican cómo se le ha abierto a Garzón un juicio al respecto.







