La firma Vichy Catalán, que ha presentado una oferta de 30 millones de euros para hacerse con el control de Cacaolat, quiere que la plantilla de la firma de batidos tenga, por fin, algo de estabilidad. Así lo han asegurado fuentes de la empresa a EL BOLETÍN, que han reconocido que los trabajadores necesitan seguridad tras sufrir dos malas gestiones.
Se trata de la dirección que llevaron a cabo tanto Parmalat como la familia Ruiz-Mateos, que han dejado a la empresa y a la propia plantilla en una situación delicada. Por ello, una de las principales líneas que quiere desarrollar Vichy Catalán si se hace con el control de Cacaolat es la de la estabilidad, algo que llevarán a cabo con ampliaciones del negocio.
Según estas fuentes, Vichy Catalán ya se ha reunido con el comité de empresa de Cacaolat y le ha transmitido todas sus ideas e intenciones respecto a la firma, tanto de posteriores inversiones como de los nuevos productos que se lanzarían al mercado.







