A la familia Ruiz-Mateos no dejan de crecerle los problemas. Tras varios meses en los que se han enfrentado a multitud de demandas por la gestión que realizaron de las empresas de su ‘holding’, Nueva Rumasa, ahora podrían sufrir el embargo cautelar de sus bienes por el ‘agujero’ patrimonial de 618,26 millones de euros que dejaron en Dhul.
Según Efe, en un escrito remitido al Juzgado de lo Mercantil número 1 de Granada los inversores de pagarés afectados reclaman que la administración concursal de Dhul inicie esas acciones contra el patriarca de la familia Ruiz-Mateos, sus seis hijos varones y su sobrino Zoilo Pazos Jiménez.
El escrito, que ha presentado el despacho catalán Llort Abogados, escuda su petición en las supuestas irregularidades que, según la administración concursal, han cometido los integrantes de la familia jerezana, tales como alteraciones contables, salida injustificada de fondos hacia otras sociedades del grupo y estrategias para sacar provecho de la marca al registrarla a nombre de otra sociedad.







