La cúpula de los socialistas madrileños ha preferido mantenerse al margen en el debate que, semana tras semana, fomentan sus compañeros de partido de otras autonomías en torno a quién debe ser elegido sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero en las primarias que el PSOE debe celebrar en los próximos meses. Ni el líder del PSM, Tomás Gómez, ni el candidato al Ayuntamiento de la capital, Jaime Lissavetzky, se han manifestado públicamente al respecto.
Mientras que en los últimos días hemos podido escuchar al presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ensalzar la figura de Carme Chacón para liderar el PSOE en el ‘post zapaterismo’ o al extremeño Guillermo Fernández Vara insistir en la idoneidad de Alfredo Pérez Rubalcaba para este puesto, el PSOE de Madrid calla. Ningún dirigente de la dirección regional del partido se ha posicionado públicamente en esta batalla y han preferido centrarse en su gran reto: desbancar al PP de la Presidencia autonómica y del Ayuntamiento de la capital.
Tanto Tomás Gómez como Jaime Lissavetzky han evitado y sorteado esta cuestión en la multitud de actos de campaña que han protagonizado en las últimas semanas, incluso cuando en sus mítines participaban los mencionados ministros implicados, y cerrarán la campaña sin hacerlo. Ni una palabra se ha escuchado a ambos al respecto en un intento por que este debate que afecta al futuro del PSOE no ‘vicie’ sus esfuerzos por arrebatar a Esperanza Aguirre y a Alberto Ruiz Gallardón el poder que ostentan.
Ante la presión de los medios para conocer en qué bando están, como sucedió ayer en un desayuno informativo de Gómez, el secretario general del PSM no baja las defensas y se remite al “pacto de silencio” que se cerró el 2 de abril cuando Zapatero anunció su intención de no repetir como cabeza de lista. Un silencio que se romperá, según han afirmado fuentes socialistas a EL BOLETIN el día después de conocer los resultados en Madrid. “Tras esto, se conocerá la posición de ambos en la batalla que se va a desatar por el liderazgo”, aseguran. Y es que, el día 28 está convocado el Comité Federal que apruebe el calendario de las primarias y sabremos si serán antes o después del verano.
Hasta ese día, sólo nos queda fijarnos en los gestos. Y es que, a pesar de no haberse manifestado, si nos fijamos en los actos que, tanto Gómez como Lissavetzky, han hecho en campaña se aprecia cierta sintonía entre el secretario general del PSM con la ministra de Defensa con la que ha protagonizado varios mítines y ha contado con su presencia en algún que otro acto en ‘sociedad’ como el del pasado lunes en la conferencia organizada por el Foro Nueva Economía en el Hotel Ritz. Por su parte, Lissavetzky se le ha podido ver más con el vicepresidente primero y titular de Interior con el que ha coincidido en los eventos de la campaña en la capital.
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