La secretaria de Estado de Empleo, María Luz Rodríguez, ha anunciado que el Gobierno dará una ayuda económica a los parados que agoten sus prestaciones a través de un nuevo programa de estudios y formación “intensiva”. Con la excusa de que los desempleados se actualicen y estudien cursos para reinsertarse en el mercado laboral, el Ejecutivo ha encontrado sustituta a la ayuda de 426 euros que terminará el próximo mes de febrero. “Es el cambio de la política pasiva a activa, que los desempleados con ayudas económicas no estén parados”, ha asegurado Rodríguez.
La propuesta de la secretaria de Estado se engloba en los guiños que el Gobierno hace a los sindicatos para acabar con las diferencias que les separan desde que se anunció la reforma laboral. Serán precisamente, las centrales sindicales las que se encargarían, en principio, de organizar los cursos de formación a los que tendrán que ir los parados sin prestación.
A pesar de esto, el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, no ha escondido las dudas que le ha despertado este anuncio. “Mucho más sentido” sería prolongar los 426 euros.
Esta nueva ayuda beneficiaría a cerca de 330.000 desempleados, según los datos de la secretaria de Estado.







