El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha reclamado al Gobierno que extienda a las autonomías la decisión de permitir a los ayuntamientos menos endeudados pedir créditos el año que viene. En su opinión, se debe estudiar caso a caso, ya que no puede tratarse igual a las regiones cuyo endeudamiento es inferior a la media, como Andalucía, que otras cuya situación económica es peor.
La última rectificación del Gobierno, que supone permitir a los consistorios locales cuya deuda no supere el 75% de los ingresos endeudarse más el año que viene, ha llevado a Griñán a pedir el mismo trato para las CCAA. En un desayuno informativo organizado por la Asociación de Periodistas Parlamentarios en Madrid, Griñán celebró la decisión del Ejecutivo y apostó por fijar para las comunidades un objetivo de déficit individualizado. En este sentido, considera que la situación de mayor estabilidad de los mercados financieros, tal y como ayer indicó la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, permite “abrir un grifo que estaba cerrado”. En este sentido, considera que es “una puerta que se abre” y que mejorará la situación de los consistorios.
Hasta el momento el Gobierno no ha prohibido por ley, como sí hizo con los ayuntamientos, que las comunidades recurran al crédito a largo plazo y a las emisiones de deuda para obtener financiación. Sin embargo, en marzo de este año las autonomías pactaron con la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, la reducción paulatina de su déficit para lograr el objetivo comprometido por el Gobierno en 2013. Así, el Consejo de Política Fiscal y Financiera aprobó limitar el déficit de cada comunidad al 1,3% los dos próximos años y del 1,1% en 2013.
Un informe de Standard & Poors publicado en el mes de mayo alertaba de que las regiones cerrarán este año con un récord de déficit. Así, la agencia de calificación prevé que podría representar este año el 20% de los ingresos autonómicos, mientras que la deuda pública podría situarse en el 110% de los ingresos en 2012, una situación que se corregiría si el Gobierno prohibiera a las CCAA cuya deuda supere el 75% de sus ingresos endeudarse más, como ya ha hecho con las corporaciones locales. Fitch, este verano, advirtió de posibles rebajas de calificación a las autonomías si seguían aumentando su deuda que, según la agencia, podría ser cuatro veces superior en 2012.
La Comunidad Valenciana es la región más endeudada en relación a su PIB, con una tasa del 14,1% a cierre de 2009. Le siguen Baleares (12,5%), Castilla-La Mancha (11,6%), Cataluña (11,5%) y Galicia (8,8%). Todas ellas superan la media nacional del 8,2%. Andalucía cerró el año pasado con un ratio deuda/PIB del 6,9%, mientras que el País Vasco es el más saneado (3,8%).







