Más donaciones de médula gracias a la red y a una sonrisa

Pablo Raez
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Pablo Ráez, un joven español enfermo de leucemia que ha lanzado una campaña para lograr un millón de donantes de médula y encontrar al suyo propio. Con el rostro agotado, pero con una sonrisa. Con el cuerpo lleno de vías, pero el brazo doblado, sacando bíceps, demostrando fuerza. Así aparece en las fotos de sus redes sociales Pablo Ráez, un joven español enfermo de leucemia que ha lanzado una campaña para lograr un millón de donantes de médula y encontrar al suyo propio.
 
Y, poco a poco, lo está consiguiendo. Originario de la provincia española de Málaga (Andalucía), ha logrado que el objetivo anual establecido en el Plan Nacional de Donantes de Médula Ósea en su provincia se triplique a falta aún de cuatro meses para final de año.
 
Según datos proporcionados a dpa por el Servicio Andaluz de Salud, hasta agosto se registraron en Málaga 2.580 donantes de médula, cuando el objetivo anual era de 861. Solo en el mes de agosto se registraron 1.002, gracias a esta campaña que Ráez lanzó desde la cama del hospital y pese a sus enormes dolores.
 
Allí fue internado este joven atlético de 19 años hace varias semanas para tratarse de su segunda leucemia. Hace dos años le diagnosticaron la primera, que superó gracias a la donación de un familiar. Solo el 25 por ciento de los enfermos tienen a un familiar compatible, por lo que la mayoría tiene que recurrir a los donantes anónimos en el caso de necesitar un trasplante.
 
Cuando Ráez enfermó hace dos años tomó dos decisiones: superaría su enfermedad y le hablaría al mundo sobre su experiencia, siempre con el objetivo de demostrar que de todo lo malo se puede salir y que esto que le está sucediendo es «una gran lección de vida».
 
«Me gustaría que supiérais que vosotros sois iguales de titanes que yo y que podéis enfrentaros a la vida del mismo modo que yo», escribía el joven hace unos días. «Os animo de nuevo a que veáis que por muy mala que pueda estar siendo la situación siempre puede empeorar, por lo que valorad lo que tenéis, valorad vuestra salud, valorad a vuestra a familia que esto es lo mas grande que tenéis», añadía.
 
En uno de sus más recientes mensajes anunciaba que, todavía sin donante pero habiendo superado una crisis infecciosa por el rechazo a un catéter que le habían implantado, es posible que en los próximos días pueda salir del hospital.
 
Durante estas semanas, Ráez se ha convertido en un fenómeno en Internet. Su último vídeo ha sido visto por más de 750.000 personas. Pero esto no es lo importante ya que, apunta, «¿De qué sirven 100.000 compartidos si no se hacen 100.000 donantes?».
 
«Agradezco mucho la difusión de apoyo hacia mí y hacia la donación, pero lo importante no es ni el apoyo hacia mí ni el apoyo hacia la donación. Lo importante es que todo el que pueda done. No te cuesta nada compartir un poquito de ti por intentar salvar la vida de alguien, no te quita nada sólo te da», agrega.
 
Ráez busca donantes y busca que la gente se informe de lo sencillo que es serlo y pierda miedos y falsos mitos que hay en torno a este tipo de donación. Al oír «donación de médula» muchas personas todavía lo asocian con grandes agujas que se insertan en la médula espinal en peligrosas operaciones.
 
En la Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid lo explican claro: «Existe una confusión bastante generalizada entre la médula espinal y la médula ósea. La médula espinal es la que recorre la columna vertebral, mientras que la médula ósea está en el interior de los huesos, y es ésta última la que se aspira a los donantes de médula».
 
Este texto aparece en el folleto informativo que toda persona que quiere ser donante tiene que leer antes de registrarse. En él se explica detalladamente el proceso de donación, que solo supone molestias leves.
 
Pese a que en la actualidad son más de 25 millones las personas registradas en todo el mundo como donantes de médula, aproximadamente un 15 por ciento de los pacientes que lo necesitan no llegan a encontrar un donante adecuado.
 
El primer paso para ser donante, tras haberlo solicitado (puede hacerse online) es la extracción de sangre, realizar los primeros análisis genéticos de compatibilidad e incluir los datos en el Registro de Donantes de Medula Ósea (REDMO).
 
Si en algún momento aparece una compatibilidad se pasará a realizar la donación, que consiste en la extracción de progenitores hematopoyéticos, que pueden proceder de la sangre periférica o bien de la médula ósea.
 
Para la primera opción no hace falta intervención pues es de la propia sangre de la que se obtienen los progenitores hematopoyéticos, con una extracción de sangre, que pasa por un separador celular y vuelve a transferirse al cuerpo.
 
La segunda opción sí requiere de hospitalización ya que se utiliza anestesia para después extraer del interior de los huesos de las caderas las células que pueden salvar vidas.