El líder de Podemos ha reclamado un “pacto a la valenciana” en un discurso con un tono más relajado en el Parlamento, donde ha añadido con cierta sorna que «fluye el amor». “Fluye el amor y la pasión en la política española. Pedro: solo quedamos tú y yo”. De esta manera el líder de Podemos, Pablo Iglesias ha subido a la tribuna para reclamarle al socialista un “pacto a la valenciana” que se negocie a partir de esta noche y que culmine en “el acuerdo del beso”.
Pablo Iglesias, con un tono humorístico y más relajado que 48 horas atrás, ha recordado su voto negativo al PSOE al ser contradictorio concentrar en su acuerdo con Ciudadanos una política económica que mira “a la derecha” y “a la izquierda” para lo relativo a lo social. “Nuestra mano sigue tendida, pero al igual que nosotros aceptamos el condicionante de que usted [Pedro Sánchez] esté en el Gobierno, acepte que las decisiones de un gobierno a la valenciana se tome conjuntamente”, ha aseverado el diputado de la formación morada.
Un discurso que ha comenzado buscando “relajar el tono” que tomaron los oradores en la sesión del miércoles, él incluido. Para ello ha comentado la anécdota de su beso con Xavi Doménech así como la cara de Luis de Guindos tras la imagen: “Parece que nunca ha roto un plato”, le ha espetado al ministro de Economía.
Un amor que Iglesias nota muy presente en el hemiciclo tal y como desveló la diputada popular, Andrea Levy, en el programa El Intermedio: “La señora Levy bebe los vientos por el señor Vila [Miguel Vila, diputado de Podemos], no está entre mis funciones controlar la virtud de mis diputados. Si quieren conocerse pongo a mi disposición mi despacho”, ha afirmado el líder del nuevo partido antes de pedirle a Sánchez que apueste por un Gobierno progresista.
“Homs y Tardá no son monstruos. Si deciden abstenerse podríamos tener el gobierno que merece este país. Le vuelvo a tender la mano. Sabe lo que vamos a votar. A partir de esta noche nos podemos poner a trabajar para que haya un gobierno a la valenciana”, ha ofrecido a un candidato socialista que en esta ocasión si ha mirado, con semblante serio, a Iglesias.






