Susana Díaz y Celia Villalobos han coincido en que las acusaciones del líder de Podemos han sido una “indecencia política” que “no se tendría que haber hecho nunca”. Pablo Iglesias ha entrado con fuerza en el Congreso de los Diputados.
Sus declaraciones sobre los GAL y Felipe González han levantado grandes asperezas en el bando socialista, pero también en algunos miembros del PP. Es el caso de Celia Villalobos donde la vicepresidenta del Congreso ha confesado que, de haber estado ella presidiendo la sesión, habría cortado el micrófono del líder de Podemos.
Unas declaraciones que, al juicio de Villalobos, “no se tendría que haber hecho nunca” al ser unas acusaciones “muy gordas y duras”. “Yo tengo fama de ser dura pero creo que hay cosas que no se pueden decir”, ha asegurado.
Para la popular, Iglesias se ha pasado de frenada al haber actuado sin “respeto” ni “cortesía” hacia González. “Me parece un poquito fuerte” , ha concluido. Respecto a la actuación de Patxi López, Villalobos le ha escusado al entender que “era su primera vez y le puede pasar a cualquiera”.
Una línea crítica con las palabras de Iglesias que ha continuado la presidenta de Andalucía, Susana Díaz. Preguntada por la alusión del secretario general de Podemos al expresidente del Gobierno, la política ha calificado el comentario como “una indecencia política” y le ha instado a pedir perdón.
“Ha sido una indecencia política. Lo que debería hacer cuanto antes es pedir disculpas al presidente González y al Partido Socialista, porque no ha estado a la altura de lo que estaba representando en esa Cámara”, ha zanjado la secretaria general de los socialistas andaluces.







