ACNUR alerta de una inminente crisis humanitaria en Grecia por lo que convoca una conferencia en Ginebra el 30 de marzo. Europa continúa haciendo frente a la llegada masiva de refugiados con políticas represivas, violencia policial y restricciones fronterizas y los enfrentamientos registrados este lunes en la frontera de Macedonia al repeler la policía con gases lacrimógenos a centenares de personas han provocado reacciones de indignación en distintas colectivos y organizaciones.
Uno de ellos, es el Consejo General de la Abogacía Española, que “ha elevado su más contundente queja a las autoridades europeas y macedonias por el empleo de gases lacrimógenos contra las personas migrantes – entre ellas niños- concentradas en la frontera de Macedonia con Grecia”.
Asimismo, la Abogacía Española se ha dirigido a las autoridades francesas para “reiterar que el respeto a los Derechos Humanos debe orientar cualquier actuación destinada a desmantelar el campamento de Calais, donde 3.000 personas han permanecido varios años en condiciones inhumanas”.
Al igual que en el caso de Hungría en septiembre de 2015, el órgano que representa a los 83 Colegios de Abogados de España denuncia, a través de un comunicado, que “en ningún caso se justifica el uso de material represivo contra seres humanos que huyen de una guerra y que están al límite de sus fuerzas tras haber recorrido miles de kilómetros en condiciones durísimas”, recordando que “los Derechos Humanos deber regir las políticas migratorias y que el derecho de asilo debe ser garantizado individualmente, sin discriminación por país de origen”.
Alertan los abogados que “las políticas represivas y de cierre de fronteras no solo no solucionan la grave crisis de derechos humanos que supone el tránsito masivo de personas que huyen de la violencia, la guerra, la persecución o la pobreza, sino que agrava extraordinariamente la situación”.
Por eso, la Abogacía insta a las autoridades europeas y a la comunidad internacional a establecer un pasaje seguro para las personas refugiadas y a hacer frente a sus compromisos sin más demora.
Sufrimiento innecesario
Por su parte ACNUR advierte de que con los nuevos acontecimientos Europa “se encuentra en la antesala de una crisis humanitaria de la que es en gran medida responsable”, debido “ a la rápida acumulación de personas en una Grecia que aún tiene muchas dificultades, con gobiernos que no trabajan conjuntamente a pesar de haber alcanzado ya acuerdos en una serie de aspectos, y con un país tras otro imponiendo nuevas restricciones fronterizas”. Alertando que “la incoherencia de las prácticas está provocando un sufrimiento innecesario y corre el riesgo de vulnerar las normas del derecho internacional y de la UE”.
Explica la agencia de la ONU para los refugiados que la noche del lunes el número de refugiados e inmigrantes en Grecia en necesidad de alojamiento se disparó a 24.000 personas. Unas 8.500 de ellas se encontraban en Idomeni, junto a la frontera con la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Al menos 1.500 habían pasado la noche anterior al raso. Las condiciones de hacinamiento están generando escasez de alimentos, refugio, agua e instalaciones de saneamiento. La tensión ha ido en aumento, avivando la violencia y jugando en favor de los traficantes de personas.
Informa que “en general, las llegadas a través del Mediterráneo se han ralentizado durante el invierno, pero continúan siendo relativamente altas. Los datos de ayer muestran que 131.724 personas emprendieron el viaje durante enero y febrero, de las cuales 122.637 desembarcaron en Grecia. Esta cifra se aproxima al total de llegadas registradas durante el primer semestre de 2015 (147.209). En lo que llevamos de año, se han perdido 410 vidas.
Reconoce ACNUR que “Grecia no puede gestionar esta situación por sí sola, por lo que “continúa siendo absolutamente imprescindible que las iniciativas de reubicación acordadas por Europa en 2015 reciban prioridad y sean implementadas”, haciendo notar que “debería ser una preocupación compartida por todos el que, a pesar de los compromisos para reubicar a 66.400 refugiados desde Grecia, los Estados sólo hayan ofrecido 1.539 plazas hasta la fecha, y que solo se hayan hecho efectivas 325 reubicaciones”.
Recuerdan desde esta agencia que “el establecimiento más vías legales de admisión de refugiados desde los países vecinos a Siria también ayudará en la gestión global de esta situación” pero también que “un mayor número de plazas de reasentamiento y otras formas de admisión humanitaria, la reunificación familiar, el patrocinio privado y la concesión de visados humanitarios, así como de estudio y trabajo para refugiados, ayudarán a reducir la necesidad de los refugiados de recurrir a traficantes de personas, movimientos secundarios y peligrosas travesías en embarcaciones”.
ACNUR subraya que “todas estas medidas salvan vidas” y anuncia que convocará una importante conferencia sobre este asunto en Ginebra el 30 de marzo y espera que los Estados realicen ofertas concretas al respecto.







