Dos diputados de la CUP se integrarán en JxSí y el otros tendrán que dimitir para hacer visibles sus “errores”, según ha explicado Mas. Se cierra así un pacto que garantiza la «estabilidad» de Cataluña con Carles Puigdemont a la cabeza. El acuerdo ha llegado ‘in extremis’ y contra todo pronóstico. Junts pel Sí y la CUP han alcanzado un acuerdo para dotar de un Gobierno “estable” a Cataluña. Los anticapitalistas han aceptado no votar nunca en contra de la coalición independentista -en los casos en los que peligre la integridad de la autonomía y en todo lo relacionado con el proceso independentista- e investir al candidato elegido por Artur Mas: el alcalde de Gerona, Carles Puigdemont.
“No me voy a presentar como candidato” por JxSí. Así ha anunciado Mas su decisión, que ha tachado de “muy dolorosa”. Además, ha asegurado que o “es presidente, o es expresidente”, pero en ningún caso quiere otro cargo. No obstante, queda “a disposición” del nuevo Gobierno de Cataluña para ayudar en lo que sea necesario, según lo ha explicado en una comparecencia convocada de urgencia.
Los costes de la retirada de Mas son altos para la CUP. En el acuerdo, los anticapitalistas también han aceptado que dos de sus diez diputados se integren en JxSí, de manera que se garantice la estabilidad de Cataluña, y que algunos otros dimitan para hacer visibles los “errores” cometidos por la formación. Así lo ha explicado Mas, que ha anunciado que esta formación tendrá que reconocer públicamente sus fallos”.
Asimismo, la CUP se ha comprometido a no votar en contra de JxSí y del proceso secesionista, especialmente en las situaciones en las que la estabilidad de Cataluña esté en riesgo.
Carles Puigdemont será investido este lunes presidente del Gobierno regional en primera votación y por mayoría absoluta, pero Artur Mas no descarta volver a presentarse para dirigir Cataluña en próximas elecciones.
Esta decisión ha sido tomada a tan sólo un día y medio de que se acabara el plazo para formar Gobierno. Tal y como ha reconocido Mas, ya estaba todo preparado para convocar las terceras elecciones anticipadas de Cataluña en cuatro años, pero los eventos han evolucionado en las últimas horas de manera favorable a la independencia y se ha conseguido un acuerdo ‘in extremis’.







