“Que se pongan las pilas porque el tiempo se acaba, y la gente se pone nerviosa y es normal”, ha advertido Sergi Saladié, diputado de la CUP, en referencia a la actitud de Junts Pel Sí. Las bases de la CUP decidirán el futuro de Artur Mas. Será el domingo 27 de diciembre cuando la asamblea general de la CUP se posicione a favor o en contra de la investidura del político como presidente de la Generalitat. En cuanto a los tira y aflojas entre la formación con Junts Pel Sí (JxS) , su diputado Sergi Saladié, lo ha dejado claro: “Que se dejen de tonterías sobre la fórmula de la presidencia y que hablen con nosotros de política”.
Esfuerzo es la palabra que usan desde la CUP para definir cómo están siendo las negociaciones con el partido que lidera Mas: “Nos esforzamos, pero a día de hoy no tenemos nada. Emplazamos que nos digan qué acuerdos son los que JxSí dice que hay porque no lo sabemos. A día de hoy no hay acuerdo, pese a la voluntad”.
A esos esfuerzos, la CUP añade dos ingredientes más: los nervios y las prisas. Y por ello tira la pelota al tejado del partido independentista en el devenir de las negociaciones, siempre con la asamblea como última voz: “Que se pongan las pilas [los representantes de JxS] porque el tiempo se acaba, y la gente se pone nerviosa y es normal”.
Con respecto al hecho de que la fecha señalada para celebrar la Asamblea Nacional de la CUP sitúe el escenario de la investidura a principios de año, Saladié ha indicado que ha sido elegida a la vista de que ahora mismo “tenemos una hoja en blanco”, en referencia a la falta de propuestas concretas que ha planteado la formación de Mas en las negociaciones.
“La forma de hacer las cosas que tiene Artur Mas de llegar a acuerdos siempre en el último momento” es algo que desagrada a la CUP, ya que eso implica a “llegar a escenarios de ultimátum, de lo tomas o lo dejas”. “Las cosas deberían hacerse de una forma más seria y no llevarnos a situaciones extremas”, ha concluido el diputado.







