Los ‘barones’ del PSOE le dan el visto bueno a una serie de medidas como incluir una “renta vital” o a retocar el artículo 135. El PSOE de Pedro Sánchez está decidido a reformar la Constitución. Y lo ‘barones territoriales’ le han dado la luz verde. Así lo han ratificado este miércoles en la Ejecutiva del PSOE y el Consejo de Política Federal del partido. El líder socialista llevará en su programa electoral una amplia reforma de la Carta Magna que incluye el derecho a recibir «una renta o ingreso mínimo vital» para personas en «situaciones de carencia efectiva» y dotar de contenido al derecho a la vivienda, con «obligaciones concretas para los poderes públicos». Además, propone «actualizar y consolidar el principio de laicidad».
El consenso es parte crucial para el PSOE a la hora de reformar. Los socialistas aseguran que su oferta está «abierta» al resto de formaciones políticas, pero defienden que una victoria del PSOE es lo único que garantiza que se abrirá «una nueva etapa reformista bajo la premisa del diálogo y el consenso».
Si la reforma del artículo 135 de la Constitución llevada a cabo en los últimos meses del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero fue uno de los puntos más críticos de los socialistas, Sánchez se compromete, según informa Europa Press, a reformar este apartado para que el respeto al principio de estabilidad presupuestaria permita «un nivel adecuado y suficiente de financiación de los servicios y prestaciones sociales».
Reformas sociales
Pedro Sánchez tiene entre sus objetivos el «mejorar el reconocimiento del derecho al trabajo«. Y para eso buscará incluir una referencia expresa al derecho a la tutela judicial en caso de despido injustificado y al derecho a la seguridad, salud y dignidad en el trabajo. El «mejorar la regulación actual sobre protección a las familias», con un «concepto amplio de familia» y «especial atención a la conciliación de la vida familiar y laboral» es otro de los puntos determinantes de las propuestas socialistas.
Los inmigrantes también tienen cabida en la reforma que ha propuesto el PSOE. Los socialistas buscan facilitar el voto de los ciudadanos extranjeros por medio de la Constitución; fortalecer el derecho de asilo, garantizando su protección efectiva y configurar un derecho autónomo a la protección de datos de carácter personal.
Fortalecer la laicidad y la igualdad
El candidato a La Moncloa llevará en su programa electoral el sometimiento a los representantes públicos al principio de neutralidad religiosa en sus actuaciones para así dotar de fuerza al principio de laicidad que reina en la Constitución.
La Carta Magna también hablará a la hora de defender el derecho a la igualdad ante la ley y a la no discriminación, incluyendo nuevas causas de prohibición de la discriminación. La propuesta de reforma en materia de igualdad tiene un aspecto dedicado a la monarquía al eliminar la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona. La abolición de la pena de muerte, incluso para tiempos de guerra, es otra de las medidas que quiere suprimir Pedro Sánchez.
Mensaje a los partidos
Pedro Sánchez ha abogado por limitar el aforamiento de parlamentarios y miembros del Gobierno apostando por suprimir la inmunidad parlamentaria. También quieren introducir el desbloqueo de las listas, incrementar la proporcionalidad del sistema electoral para el Congreso e incluir el principio de representación equilibrada entre mujeres y hombres en las candidaturas electorales.
Además, los socialistas han apostado por establecer en la Carta Magna la exigencia de participación de los afiliados a los partidos políticos en la elección de sus dirigentes y de sus candidatos a las elecciones y fortalecer la transparencia sobre su organización y funcionamiento, especialmente sobre su financiación. Este capítulo incluye también la obligación de que los decretos-ley sean tramitados como proyectos de ley por el procedimiento de urgencia si así lo solicita una minoría cualificada y rebajar las condiciones para presentar una iniciativa legislativa popular, dando posibilidad a sus promotores de acceder a la sede parlamentaria en defensa de sus propuestas.






