El exportavoz socialista en el Ayuntamiento apoya la decisión de varios delegados del último Congreso Regional de impugnar este cónclave. Antonio Miguel Carmona ya lo advirtió: “No doy una sola batalla por perdida”. Dicho y hecho. El que fuera portavoz de los socialistas en el Ayuntamiento de Madrid ha apoyado la decisión de un grupo de delegados del Congreso Regional del PSOE-M y militantes del partido de impugnar ante Ferraz un cónclave “cuya mayoría de actos son nulos de pleno derecho”.
“Estamos en presencia de un Congreso en el que hubo más votantes que delegados, en el que se transgredieron los estatutos y se llevaron a cabo actos nulos de pleno derecho”, ha asegurado Carmona en un comunicado enviado a los medios en el que anuncia que estos delegados y militantes cuentan con su absoluto respaldo.
“Solo me mueve”, destaca el exportavoz del PSOE en el consistorio, “la defensa de los derechos de los militantes conculcados en un congreso nulo en sí mismo de pleno derecho”. Y es que, ante esta situación sólo hay una salida: o se soluciona la conculcación de derechos de los delegados, o la ejecutiva regional debería dimitir, señalan unos militantes que llevarán este mediodía sus protestas ante la sede nacional del PSOE.
En concreto, estos socialistas explican que “tres grandes actos jurídicos se convirtieron en nulos por la transgresión de las normas” del partido en el seno del mencionado Congreso Regional celebrado el último fin de semana de julio.
“Por un lado”, afirman, “se delegó a la Ejecutiva entrante a reformar los estatutos, acto que sólo corresponde al Congreso, y no al órgano que debiera ser controlado”. Algo que, en su opinión, es “un acto de autoritarismo y nulo de pleno derecho”.
Asimismo, “en el seno del Congreso se planteó una modificación estatutaria, fuera de tiempo y forma, sin texto previo, sin ninguna información, lo que la convierte en un acto también plenamente nulo” y, para terminar, recuerdan que durante el cónclave “se eligieron 49 miembros del Comité Regional, cuando los estatutos señalan que han de ser 70, lo que convierte también en un acto nulo la votación del mismo, debiéndose repetir la misma en tiempo y forma”.







