El Gobierno de España esperaba recaudar 600 millones de euros por la llamada ‘tasa Tobin’ en el año 2016. Las firmas de más de un millón de europeos recogidas para establecer la ‘tasa Tobin’ han llegado esta mañana al Congreso de los Diputados. Sin embargo, este Impuesto a las Transacciones Financieras (FTT), que pretender gravar la compraventa de activos financieros, no estará lista para enero de 2016. La FTT se lleva aplazando desde el año 2014, cuando se quería instaurar por primera vez.
Según ha comunicado el Ministro de Economía, Luis de Guindos, todavía no hay consenso sobre la “definición del impuesto”, posteriormente habría que determinar otros detalles como el tipo de interés a aplicar, a lo que se añadiría una fase de implementación y adaptación técnica de los sistemas de intermediación financiera y de recaudación, una tarea que se antoja muy compleja y que podría tomar entre seis y doce meses adicionales. El Gobierno español esperaba recaudar 600 millones de euros por este concepto en 2016, aunque impuestos similares se han traducido en una recaudación muy inferior a la estimada, como el caso de Francia.
Continúa, de esta manera, surgiendo problemas para la aplicación efectiva del FTT, que desde su idea original ha ido retrasándose de forma sistemática y “descafeinándose” y todo apunta a que es improbable que esta medida pueda aplicarse antes de enero de 2017.
Para los promotores de este impuesto, a diferencia de la llamada ‘tasa Tobin’, el dinero recaudado con la tasa ‘Robin Hood’, como la llaman ellos, debería usarse para atender las necesidades sociales de cada país, y para luchar contra la pobreza y el cambio climático.






