Los vecinos continúan su ‘cruzada’ para que la parcela contigua al templo se destine a equipamientos públicos y no a ampliar el complejo parroquial. Los vecinos de Carabanchel continúan movilizándose para que la parcela contigua a la parroquia de Santa Catalina Labouré, propiedad del grupo religioso ultraconservador Camino Neocatecumenal -institución católica más conocida como los Kikos– se destine a usos sociales.
Y para ello, la Plataforma de Vecinos del Barrio de Opañel llevará a cabo entre hoy y mañana una consulta ciudadana para preguntar qué uso quiere dar el vecindario a dichos terrenos, ya que la polémica parcela fue obtenida por el Arzobispado tras una permuta con el Ayuntamiento de Madrid, por lo que los colectivos vecinales quieren que sea revertida y se destine a equipamientos públicos, dada la falta de dotaciones sociales en Carabanchel.
Desde la Federación de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) explican que “hay diversidad de opiniones con respecto al uso final del terreno, por lo que la plataforma ha decidido llevar a cabo una consulta para que sean las vecinas y vecinos de Opañel quienes decidan entre varias opciones: 1) polideportivo público 2) piscina cubierta climatizada 3) centro de día o de mayores o residencia de mayores 4) biblioteca y 5) otros usos.
La Plataforma Vecinal Opañel Contra el Cementerio recuerda que llevan manifestándose desde hace ya un año contra los planes de ‘los kikos’ para este suelo, especialmente contra su intención de construir una cripta, y hacen notar que tras varias manifestaciones, recogida de más de 6.000 firmas y movilizaciones, el proyecto del controvertido cementerio caía, aunque la parroquia mantiene su intención de ampliar sus instalaciones con una capilla, almacenes y un aparcamiento, proyecto al que se oponen ya que quieren que la parcela se destine a equipamientos públicos .
Además, advierten que nueve meses después del anuncio, sin embargo, la parroquia no ha renunciado por escrito a construir el polémico cementerio.
Hay que tener en cuenta que la parroquia de Santa Catalina Labouré ya es la más grande de Madrid, tanto que en ambientes eclesiásticos se le conoce como ‘la catedral de Kiko’, en referencia a Kiko Arguello, fundador de Camino Neocatecumenal.







