El candidato de IU a la presidencia del Gobierno asegura que las críticas que los exdirigentes del partido en Madrid han vertido contra él no tienen “ninguna significancia”. Alberto Garzón no ha querido responder a las críticas vertidas por Gregorio Gordo y Ángel Pérez, que acusaron al candidato de IU a la presidencia del Gobierno y a José Luis Centella de haber urdido su expulsión del partido. El diputado por Málaga, que acaba de estrenarse en el Debate sobre el estado de la Nación, ha asegurado que no le preocupan estas declaraciones y se ha limitado a reiterar que estas dos personas están fuera de IU.
“No me preocupan esas declaraciones, sino los problemas de la gente. Estas dos personas han sido expulsadas de IU, y no lo he hecho yo ni Centella”, ha remarcado Gazón en una entrevista en el programa ‘Al Rojo Vivo’ de laSexta. A su juicio, en la medida en que Gordo y Pérez entran “en insultos y difamaciones pasamos del lado de la política al lado del lodazal o del barro, en el que no voy a entrar”.
Es por ello que ha reiterado que “estas personas están expulsadas de IU” y ha dicho que para él sus palabras “no tienen la mayor significancia”.
Pero no sólo ha hablado de esto, sino que también ha hablado de Grecia y de sus negociaciones con la Unión Europea sobre el rescate. “Toda negociación va a implicar una pérdida de las posiciones originales”, ha señalado Garzón, que cree que “no se puede poner al mismo nivel los beneficios bancarios y la vida de las personas, que es lo que está en juego en Grecia”. Para él esta batalla “no ha terminado”, por lo que al final espera que “se imponga el sentido común” de Syriza porque “Grecia necesita ayuda y no una bota al cuello”.
Asimismo, sobre las críticas que ha proferido el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, contra Garzón, al que ha llamado “exterminador”, el diputado de IU ha dicho que “si soy exterminador, espero que se refiera a las políticas de derecha”. “Hernando nos tiene acostumbrados a declaraciones sorprendentes, y estas me han parecido hasta moderadas porque la última vez se refirió a mí como payaso o jabalí”, ha indicado.
Y sobre la polémica que ha saltado tras filtrarse un vídeo en el que se puede ver a Celia Villalobos jugando al Candy Crush mientras presidía el Debate sobre el estado de la Nación, Garzón ha considerado que “hay que hacer revisión de los procedimientos parlamentarios” y no llamar debate a algo que no lo es. “Hay formas que no tienen sentido que se consideren debate, ya que la presidenta juegua a un videojuego cuando hablan el presidente y los portavoces”, ni tampoco “cuando tienes preparada la réplica”.
Eso, ha dicho, “no es un debate, parece un teatro, los diputados parecemos más actores que políticos”, ha criticado Garzón, que no quiere que las intervenciones en el Congreso parezcan “una especie de actuación para dirigirnos a las masas”.






