CSI-F denuncia ante la Fiscalía presuntos delitos contra la seguridad de los trabajadores en el Carlos III

Hospital Carlos III
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El sindicato de funcionarios denuncia las “irregularidades” que se han producido en la gestión de la crisis del ébola y, más concretamente, durante la atención a Teresa Romero. El sindicato de funcionarios CSI-F ha anunciado hoy que presentará una denuncia ante la Fiscalía contra la Gerencia del Hospital La Paz-Carlos III por los presuntos delitos cometidos “contra la seguridad de los trabajadores” en la gestión de la crisis del ébola. Esta organización indica que se produjeron diversas “irregularidades” como un “presunto error en la aplicación de protocolos, falta de formación y falta de medios adecuados” para atender a los pacientes.

La denuncia ha sido presentada ante los medios esta misma mañana. En una rueda de prensa, el sindicato ha explicado que los problemas detectados durante la atención a Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que se contagió tras cuidar a los religiosos repatriados de África, son muy graves y que todavía no se han solucionado.

“Los cursos siguen sin ser acreditados y no se dan a los profesionales que están en primera línea”, han dicho los representantes del sindicato, que también se han quejado de que no se está enseñando qué tipo de medidas hay que tomar “post mortem”, es decir, si se produce el fallecimiento de un contagiado. “No hay formación para el momento post mortem, el más peligroso”, y “no podemos improvisar otra vez”.

El sindicato ha presentado esta denuncia ante la Fiscalía, y pretenden hacer lo mismo ante la Inspección de Trabajo, por si de ella “se pudieran derivar responsabilidades civiles, laborales y penales por un posible delito contra la salud de los trabajadores”. Asimismo, ha hecho un llamamiento de “unidad” a los profesionales sanitarios para que “no nos dividan por un error en la gestión de la crisis”.

Desmantelamiento del Carlos III

Asimismo, en una nota el sindicato ha denunciado que el PP “sigue adelante con su plan para desmantelar el Carlos III como centro de referencia contra el ébola”, algo que quedó de manifiesto con el rechazo del Grupo Popular en el Congreso a la moción de socialista que instaba al Ejecutivo de Mariano Rajoy a “restituir urgentemente el Carlos III como centro de referencia en materia de enfermedades infecciosas”.

Y no sólo eso. También se han podido ver cuáles son las intenciones del PP en la Asamblea de Madrid, que frenó con los únicos votos de esta partido la petición de IU para no “desmantelar” este centro y para recuperar la Dirección General de Salud Pública.

Es por ello que CSI-F avisa que no va a rendirse y va a seguir luchando contra el desmantelamiento del Carlos III. Además, pide a la Comunidad de Madrid un protocolo en el sector de la Justicia para afrontar posibles casos de ébola en dependencias judiciales.

Concretamente, el sindicato pide planes de formación sobre el riesgo que supone el virus para los empleados públicos que atienden a ciudadanos de diversas procedencias, así como la elaboración de protocolos de actuación en caso de que aparezca algún caso en dependencias judiciales. CSI-F quiere que se proporcione a todos los centros de trabajo el material de protección básico, como guantes, mascarillas y geles antisépticos para la limpieza de las manos.

Signos de ébola

Aunque la denuncia de CSI-F no es sólo contra la dirección del Hospital La Paz-Carlos III, sino también contra el gerente del SUMMA 112, al que acusa de no haber comunicado a Salud Pública que Teresa Romero presentaba “evidentes signos de ébola” cuando fue atendida en su casa antes de ser traslada al Hospital de Alcorcón.

En la rueda de prensa, los representantes del sindicato han explicado que cuando el pasado 6 de octubre la auxiliar de enfermería fue trasladada al hospital de Alcorcón se cometieron “negligencias muy importantes”.

Tal y como han relatado, en un principio se llamó al Centro Coordinador de Emergencias avisando de que una persona que estuvo en contacto con enfermos de ébola presentaba fiebre inferior a 38,6 grados, por lo que Salud Pública decidió no activar el protocolo por ébola y envió al domicilio de Romero una Unidad de Atención Domiciliaria.

No obstante, el médico que atiendió a la auxiliar observó que la paciente presentaba otros signos sospechosos de ébola como petequias y sarpullidos, y así lo comunica la Jefatura de Guardia del 112, que decidió no comunicar este hecho a Salud Pública y mantuvo el traslado de la auxiliar al Hospital de Alcorcón en una ambulancia convencional.

“En ese momento se debería haber vuelto a llamar a Salud Pública -dependiente del Ministerio de Sanidad- pero no se hizo. No se quiso activar el protocolo”, ha denunciado CSI-F.