El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, ha puesto sobre la mesa las que serán las condiciones al Gobierno para apoyar la reforma de la Ley del aborto. La objeción de conciencia de los médicos o que los menores de 16 años informen a los padres si toman esta decisión, requisitos del PNV.
Tras la aparición de una pequeña división en las bases de los nacionalistas vascos por el apoyo dado en el Congreso a los primeros pasos parlamentarios de la reforma de la Ley del aborto, Urkullu ha puesto orden entre los suyos y ha expuesto la postura oficial del PNV.
Respaldado por el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, y la secretaria del EBB, Belén Greaves, el mandatario vasco ha asegurado que, tras una reflexión y un debate en el seno de la formación, el PNV pone sobre la mesa “una respuesta ante una realidad social” como es el aborto. Respuesta que se basa en 10 enmiendas al texto presentado por el Ministerio de Igualdad de Bibiana Aído.
El granito de arena del PNV para “mejorar” la actual legislación se basa, según ha explicado Josu Erkoreka, en el conocimiento de los padres y los tutores sobre los abortos de menores de edad. Y es que, para el portavoz, es “inequívocamente” necesario que los progenitores tengan conocimiento de esta decisión. Junto a esta propuestas destaca el reconocimiento al derecho de objeción de conciencia a los profesionales sanitarios. Así como “salvaguardar” las competencias autonómicas en materia de sanidad. Las enmiendas que mañana presentará el PNV buscan no profundizar en “conflictos ideológicos”, sino que la ley sea más “aséptica”.
Ante las condiciones puestas por el PNV para que el PSOE cuente con sus seis escaños a la hora de votar, el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, ha afirmado que su partido es el único que les queda a los humanistas después de que el PNV se haya “ido para otro lado” con este posible apoyo.







