Izquierda Unida

Alberto Garzón se topa con las primeras críticas en IU por su ‘mano tendida’ a Podemos

Un sector de la coalición en Madrid asegura que “la democracia no es compatible con aventuras populistas que niegan las fuerzas políticas actuales” y defiende la vigencia del proyecto de IU. La misión de Alberto Garzón de estrechar lazos con Podemos, tarea encomendada al diputado de IU por el mismísimo Cayo Lara, se está topando con las primeras críticas en las filas de la coalición. Algunos dirigentes de Izquierda Unida no están de acuerdo con estas “aventuras políticas” y advierten que hay cosas, como la organización, la estrategia, el proyecto o las siglas, que “no son negociables”.

Así lo pone de manifiesto la corriente de IU en la Comunidad de Madrid Somos IU en un manifiesto en el que señala que “somos muchas las personas que creemos en la vigencia” del proyecto político de la coalición. “Un proyecto de largo recorrido, cuya existencia no puede ni debe someterse a exámenes de temporada”, afirman.

Y es que, este colectivo, creado el pasado junio y entre cuyos miembros se encuentra el portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, o la parlamentaria Libertad Martínez, está radicalmente en contra de los deseos de, entre otros, Alberto Garzón, de “avanzar hacia la convergencia con Podemos, renunciando si fuera necesario a las siglas IU”.

Según recogen en el mencionado escrito, “quienes suscribimos esta declaración, creemos que las políticas para ensanchar el territorio de la izquierda transformadora, la necesidad de impulsar respuestas políticas y electorales amplias y unitarias, en definitiva, la voluntad de construir proyectos de convergencia son consustanciales a la naturaleza histórica y política de Izquierda Unida”. De ahí que llamen a “evitar iniciativas convulsas y no exentas de improvisación” como la que encabeza Pablo Iglesias, “que elevan retóricamente la mirada hacia un escenario imaginario, a partir de un inaceptable desprecio por la realidad cultural, política y organizativa de IU, de su afiliación y militancia”.

Asimismo, esta corriente asegura que “la democracia no es compatible con aventuras populistas que niegan las fuerzas políticas actuales, como si las que aspiran legítimamente a relevarlas, fueran congregaciones marianas”. Algo en lo que no puede caer la coalición.

“Izquierda Unida no puede hacer política con la agenda de otros”, reitera ‘Somos IU’ que cree que la formación “debe ajustar permanentemente su discurso político, y hacer más permeable y abierta la actividad de su afiliación y la complicidad de la sociedad civil”. Eso sí, “su organización, su estrategia, su proyecto y sus siglas no son negociables”, dice en un claro mensaje a Garzón y a su ‘mano tendida’ a Iglesias de cara a próximas citas electorales.

Este colectivo está convencido de que “la convergencia de ideas y programas para hacer más visible e influyente a la izquierda transformadora, dependerá en buena medida de que Izquierda Unida sea cada día más fuerte y esté explícitamente comprometida con la movilización social y la iniciativa política e institucional” y no de estos nuevos protagonistas en el panorama político español.

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