José Antonio Pérez-Tapias ha sido el candidato a la Secretaría General del PSOE que más risas ha arrancado a los militantes que han asistido al ‘cara a cara’. Eduardo Madina ha perdido hoy la batalla de los nervios ante Pedro Sánchez. Al menos así ha quedado patente en su indumentaria. El diputado vasco, que ha llegado al auditorio de Ferraz con americana, se la ha quitado antes de empezar el debate y los nervios le han pasado factura: la sudoración era más que apreciable en su clara camisa azul. Por su parte, el socialista madrileño se ha presentado con una camisa blanca que se mantenía impoluta al término del ‘cara a cara’ que se ha celebrado en la sede del partido entre los candidatos a la Secretaría General del PSOE.
Por lo que se ha visto hoy, el equipo de Pedro Sánchez maneja a la perfección la comunicación no verbal. El diputado madrileño, al que muchos han apodado como “el guapo”, se ha mostrado muy tranquilo en sus intervenciones y ha vuelto a dar una lección de estilo en el debate en el que se ha enfrentado a sus rivales a suceder a Alfredo Pérez-Rubalcaba. El aspirante ha aparecido ataviado con un vaquero oscuro y una deslumbrante camisa blanca remangada, en una imagen que recuerda mucho a la del presidente de EEUU, Barack Obama, en sus citas más informales.
Madina, por su parte, lo ha intentado, pero no lo ha conseguido. Correcto a su llegada al auditorio de la sede del PSOE, donde se ha celebrado este encuentro, ha errado al desprenderse de la americana gris claro. Vistiendo un pantalón oscuro y una camisa azul cielo, los nervios del candidato se han hecho patentes según pasaba el tiempo, y el ‘problema’ de sudoración se ha hecho aún más patente con el continuo movimiento de brazos del diputado vasco.
Parece que la decisión de quitarse la americana responde a un intento de Madina por mostrarse más cercano, algo a que Sánchez le sale de forma natural, y de llevar el ‘cara a cara’ a un terreno más desenfadado, pero pronto ha quedado comprobado que no ha sido una decisión acertada.
Mientras tanto, José Antonio Pérez-Tapias se ha mantenido fiel a su estilo y ha elegido para la ocasión un traje gris y una camisa azul, y ha optado por dejar a un lado la corbata para presentarse ante la abarrotada sala. Además, se ha convertido en el candidato que más ha hecho reír a los militantes congregados para ver el debate gracias a frases como “muchos dicen que soy el tercero en discordia, pero yo digo que soy el primero en concordia”, apreciación que ha sido muy aplaudida.







