Las playas de la Candelaria comienzan el verano con el cartel de prohibido bañarse. Un vertido de aguas negras ha llevado al Ayuntamiento a decretar su cierre. La mayoría de las playas de la localidad tinerfeña de Candelaria han echado el cierre este miércoles. El culpable de este desaguisado en pleno estreno de la temporada estival ha sido un vertido de aguas negras que tiene su origen en la limpieza de algunas tuberías de la red pública.
Ha sido la Concejalía de Sanidad municipal la que ha decretado el cierre de las playas que van desde el Charco de Graciliano hasta Cho Vito por prevención ante un posible riesgo sanitario. En este sentido, la responsable local de esta área, Cecilia Otazo, ha señalado que se ha seguido la hoja de ruta prevista por la Dirección del Área de Salud.
En una nota de prensa publicada por el gobierno local se explica que el cierre se mantendrá mientras tanto no se garantice el estado óptimo del agua. Una circunstancia que podría darse incluso antes de que desapareciese por completo la mancha negra que en algunos vecinos de la zona levantaba alarma por las prospecciones petrolíferas que se han permitido efectuar en aguas del archipiélago canario.
Otazo ha explicado también que la empresa concesionaria de la gestión de aguas en el municipio, Aqualia, está trabajando en la limpieza de tuberías y que lamenta los inconvenientes que se puedan suceder a consecuencia de estas labores.







