La actualización del Estatuto Marco del personal sanitario, que el Gobierno pretende llevar al Congreso próximamente, sigue generando tensiones con los sindicatos del sector. En una entrevista en RNE, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha reconocido que el texto no incluirá aspectos clave como las retribuciones o la jubilación anticipada, ya que no son competencia directa de su departamento.
«Habrá cosas que tendremos que dejar para después», ha afirmado, alegando que cuestiones como los salarios o la edad de retiro están sujetas a otras normativas o dependen directamente de las comunidades autónomas. En este sentido, ha subrayado que serán estas administraciones las que deban decidir, en función de sus presupuestos, si se mejoran o no las condiciones salariales de los profesionales sanitarios.
“Cada comunidad autónoma tiene que decidir si mejora los sueldos. No es algo que el Estatuto pueda imponer”, ha insistido García, quien ha comparado la situación con otros marcos legales como el Estatuto del Empleado Público o el Estatuto de los Trabajadores, que tampoco regulan retribuciones de forma específica.
Presión sindical y calendario político: entre reuniones y amenazas de huelga
La reforma del Estatuto Marco se enfrenta a una creciente oposición sindical. Organizaciones como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han convocado una huelga para el 3 de octubre, denunciando la falta de avances y la exclusión de demandas históricas del colectivo médico.
García ha reconocido que la negociación es compleja y que el proceso requiere un consenso amplio entre comunidades autónomas, sindicatos, servicios de salud y profesionales. “Tenemos que ponernos todos de acuerdo”, ha señalado, destacando que su ministerio ha celebrado ya más de 38 reuniones con los sindicatos y una docena con los gobiernos autonómicos.
La ministra también ha denunciado que algunas comunidades han impuesto requisitos técnicos y económicos adicionales, lo que ralentiza la tramitación del texto.
Un Estatuto que busca superar la precariedad, sin tocar lo más exigido
Pese a las críticas, Mónica García ha defendido que el nuevo Estatuto Marco contiene “muchas mejoras” frente al vigente desde 2003. Entre ellas, ha destacado avances para combatir la inestabilidad laboral, reducir la inseguridad jurídica y limitar las guardias de 24 horas, aún frecuentes en algunos servicios.
«Este Estatuto debe marcar la diferencia entre las condiciones precarias y las condiciones dignas», ha afirmado. En línea con ese objetivo, ha confiado en llevar el texto al Consejo de Ministros en otoño, evitando así que la reforma quede bloqueada o se archive sin aprobación.
No obstante, la propia ministra ha admitido que será en el Congreso de los Diputados donde los partidos deberán decidir si el contenido del Estatuto se traduce en compromisos presupuestarios a través de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
«No hemos venido a tener los brazos caídos», asegura García
La titular de Sanidad ha reiterado que su equipo tiene el compromiso firme de dejar atrás el Estatuto Marco de 2003, al que responsabiliza de buena parte del malestar laboral en el sistema sanitario. “No podemos permitir que permanezca un Estatuto que agudiza los problemas”, ha declarado.
Con este mensaje, García trata de calmar las aguas mientras crecen las tensiones sindicales y la negociación sigue encallada en aspectos fundamentales que, aunque ajenos a su ministerio, condicionan en gran parte la satisfacción del personal sanitario.
Aspectos incluidos y excluidos en la reforma del Estatuto Marco
Aspectos del Estatuto Marco | Incluidos | Excluidos |
---|---|---|
Estabilidad laboral | ✅ Sí | |
Guardias de 24 horas | ✅ Sí | |
Inseguridad jurídica | ✅ Sí | |
Retribuciones salariales | ❌ No | |
Jubilación anticipada | ❌ No | |
Derechos laborales básicos (por CCAA) | ✅ Parcial | |
Memoria técnica/económica por CCAA | ❌ Requerida |