Microplásticos en nueve grandes ríos europeos

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Tras seis meses recorriendo nueve ríos europeos, la fundación Tara Océan presentó este sábado sus primeras conclusiones sobre la presencia de microplásticos, que se han convertido en «esponjas de contaminantes».

Científicos tomaron muestras del Ebro, el Támesis, el Elba, el Rin, el Sena, el Ródano, el Tíber, el Garona y el Loira entre mayo y noviembre, «a lo largo de los nueve estuarios, en su desembocadura, aguas abajo y aguas arriba de la primera gran ciudad con fuerte contaminación situada en los ríos», según el comunicado de prensa.

«El 100% de las tomas de agua efectuadas en los nueve ríos europeos contenían microplásticos», indicó la fundación Tara Océan.

Los plásticos que provienen de tierra firme se descomponen rápidamente en los ríos, antes incluso de llegar al mar.

Entre esos microplásticos, se encuentran las microesferas presentes en algunos cosméticos y dentífricos, pero sobre todo fragmentos minúsculos de menos de cinco milímetros.

«Esos microplásticos representarían más del 90% de los 5.000 millones de pedazos de plásticos que flotan en la superficie de nuestros océanos», consideró la fundación, que trabajó en esta misión con 17 laboratorios de investigación, bajo los auspicios del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) francés.

Los investigadores también observaron que esos microplásticos eran tóxicos. «Algunas materias plásticas expulsan sus aditivos (sobre todo perturbadores endocrinos como los bisfenoles A y los ftalatos)», recordó la fundación Tara. Pero, lo que preocupa aún más otros plásticos «también se revelaron como ‘esponjas de contaminantes'».

Esos trocitos acumulan «contaminantes presentes en los ríos (pesticidas, hidrocarburos, metales pesados…) y pueden tener efectos tóxicos en los organismos que los ingieren, ralentizando su crecimiento, su reproducción, perturbando su metabolismo y su sistema hormonal», según el análisis científico.

Las muestras se analizarán entre 12 y 18 meses en el laboratorio para intentar averiguar de dónde proceden los microplásticos o identificar las bacterias y microorganismos que participan en su fragmentación.

La omnipresencia de esos microplásticos «imposibilita la limpieza de los ríos. Las soluciones contra esta hemorragia están en tierra, definitivamente», sostuvo Romain Troublé, de Tara Océan.

La fundación defiende un mejor reciclaje de los residuos, que se reduzcan los plásticos de un único uso, como los envases; el número de resinas que se utilizan y la complejidad de los aditivos.

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