Codere logra un aplazamiento más para evitar la quiebra que pende sobre sus finanzas. En esta ocasión, los acreedores han accedido a conceder una semana más de prórroga. Una semana más de esperanza o agonía. Codere ha conseguido una nueva prórroga de sus acreedores para intentar alcanzar el acuerdo de refinanciación que se le resiste desde hace meses. Las últimas extensiones de plazo habían ido de dos en dos días. En esta ocasión, la mayor generosidad de los acreedores se ha traducido en alzas del 2,5% en Bolsa.
Desde que Codere comenzó a esquivar la quiebra a fuerza de extensiones de plazo, la cotizada ha caído presa de la especulación más extrema. Raro es el día en que la cotizada de los juegos de azar no se sitúa a un extremo u otro de la tabla de revalorizaciones del Mercado Continuo español. Una circunstancia espoleada por las especulaciones en torno al futuro de la compañía que también ha atraído a multitud de carteras oportunistas y multiplicado su volumen de negociación diario.
La causa concursal pisa los talones del maltrecho balance de Codere, que tan sólo es capaz de escapar con prórrogas. En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Codere explicaba como en otras ocasiones que “ha suscrito tres acuerdos de no exigibilidad de obligaciones, respectivamente con la totalidad de los titulares del contrato de crédito senior y con una mayoría significativa al efecto de los titulares de los bonos emitidos en euros y dólares”.
El peso de cada una de las partidas del pasivo asciende a 127,1 millones de euros, 760 y 300 millones, respectivamente. Fuentes conocedoras de la situación califican este nuevo y corto plazo como una muestra de que “las negociaciones van por buen camino” y sólo quedarían por cerrar “algunos flecos sueltos” antes de poder publicar el que sería el nuevo calendario de vencimientos del grupo, más amable con su complicada situación financiera debido a la caída de negocio y los cambios normativos y devaluaciones de divisas a los que se enfrenta la española en Latinoamérica, su principal mercado internacional.






