El izado de las banderas de México y China en los cuarteles de Campofrío ya tiene luz verde. La CNMV ha aprobado la OPA formulada sobre la española por Sigma y Shuanghui. La toma de control de Campofrío por parte de sus inversores mexicanos y chinos de referencia ya cuenta con el visto bueno del supervisor. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha autorizado la OPA conjunta presentada por Sigma Alimentos y Shuanghui, que ya suman una indiscutible mayoría en el capital del grupo.
En la nota de aprobación, la CNMV destaca que entiende “ajustados” los términos de la OPA a las normas vigentes y que considera “suficiente” el contenido del folleto explicativo presentado tras las últimas incorporaciones de información, cerradas el pasado día 9 de mayo. Una fecha tardía en comparación con el 2 de enero en que se presentó la que ha sido la oferta definitiva por la cárnica española y más aún con la referencia del pasado 23 de diciembre, en que se dio a conocer la primera puja.
La oferta se dirige al 100% del capital social de Campofrío, si bien buena parte de su capital se excluye de la misma en términos efectivos. Y es que, un 83,75% del grupo ya obra en manos de los compradores internacionales de la antigua filial de la estadounidense Smithfield Foods. En concreto, una cartera de 47,79 millones de acciones ya pertenece a los mexicanos de Sigma, mientras que los chinos de Shuanghui ya son dueños de 37,81 millones de acciones de la cotizada española. Respectivamente, posiciones que equivalen a un 46,76% y un 36,99% de su capital social.
Descontadas estas participaciones, de cuyo incremento ha ido dando cuenta Sigma casi diariamente desde que formuló su OPA conjunta, la oferta se dirige efectivamente a un 16,25% de Campofrío. El precio que se ofrece a los accionistas que aún se han resistido a los encantos del oportunista equipo comprador internacional es de 6,90 euros por acción, importe que ha sido considerado como “equitativo” por el supervisor bursátil español.







