Air Nostrum ha escogido la propuesta de Antonio Pellicer y José Remohí como la mejor para su recapitalización. Los fundadores de IVI toman el relevo a la familia Serratosa. Air Nostrum estrena accionistas de control, pero todo se queda en Valencia. La aerolínea regional, hasta ahora bajo el dominio de la familia Serratosa, ha elegido la propuesta de inyección de capitales de los fundadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), patrocinados por el actual consejero delegado de la compañía.
La propuesta que finalmente se ha ganado el apoyo del consejo de administración de Air Nostrum contempla una inyección de capitales de 25 millones de euros. Una cantidad que no sólo se aportará en efectivo, sino también como compensación a deudas que ayudarán a suavizar el pasivo de la compañía aérea. Sus abanderados son el consejero Carlos Bertomeu, y los empresarios Antonio Pellicer y José Remohí.
En todos los casos, la inversión es a título personal y junto a otros empresarios cuya identidad no ha trascendido, nunca como parte de las compañías que dirigen. Su aterrizaje en el capital de la compañía se ha producido después de que los Serratosa así como el resto de accionistas actualmente presentes en el capital de Air Nostrum hayan declinado lanzar oferta preferente alguna.
La búsqueda de nuevos inversores arrancó el pasado 18 de febrero, cuando se acordó llevar a cabo una ampliación de capital en junta extraordinaria de accionistas. El plazo para los Serratosa y sus actuales compañeros venció el pasado 27 de marzo y ahora se ha escogido la de los copresidentes y fundadores de IVI como la más adecuada de las cuatro ofertas recibidas.
Todas estas pujas las había recopilado la consultora Seabury que la compañía contrató para buscar nuevo compañero de viaje. Otra de las ofertas también tenía bandera española, de nuevo de capital privado. Las otras dos propuestas procedían de fondos de inversión británicos.






