La venta de Alfaguara que a primera hora pasaba inadvertida en el parqué ha terminado por traer fuertes alzas a las acciones de la editora de ‘El País’. La volátil Prisa ha vuelto a desbocarse en Bolsa. Las acciones del grupo de medios que en la tarde del miércoles anunciaba la venta de Alfaguara han encarado la sesión de este jueves con alzas de hasta el 9,3%. Las órdenes de compra más generosas han llegado con la recta final de la sesión a la espera de que el grupo anuncie nuevas desinversiones.
Durante los primeros compases de la sesión bursátil el último movimiento vendedor de Prisa apenas se apreciaba en su gráfica de cotización. Las acciones del grupo editor de ‘El País’ llegaban incluso a perder posiciones en algunos cruces. No obstante, según ha ido avanzando la sesión y ha cundido el rumor de que la venta de la editorial literaria facilita otras operaciones para mejorar la frágil salud financiera del grupo, las compras se han multiplicado.
Tras la venta de Alfaguara a Penguin Random House por 72 millones de euros, el mercado especula ya con nuevos movimientos corporativos que ayuden a aligerar la estructura de Prisa y cumplir con las condiciones pactadas con sus acreedores. Unas entidades que hace sólo unos meses accedían a la tercera refinanciación de deudas en tres años para la presidida por Juan Luis Cebrián.
Los inversores apuntan especialmente hacia Digital +, cuyo proceso de venta lleva meses abierto sin encontrar comprador por el momento. Los dos accionistas que tenían derecho de adquisición preferente -Telefónica y Mediaset España- desestimaron hacer uso de esta potestad y la plataforma de televisión por pago sigue esperando nuevo dueño. Mientras, también se siguen con atención los movimientos accionariales y directivos de los últimos días.
Una serie de cambios, apuntan los expertos, que supone el caldo de cultivo ideal para todo tipo de especulaciones en torno a una compañía que con frecuencia es blanco de las apuestas más oportunistas y cortoplacistas del parqué. Desde que comenzaron los rumores de cierre de refinanciación, la posterior pérdida del umbral del 30% por parte de los Polanco y las familias fundadoras, la entrada del mexicano Roberto Alcántara y la marcha del estadounidense Nicolas Berggruen. Este último movimiento, es el que más revuelo ha levantado entre los inversores de Prisa, ya que fue convidado a entrar en el capital de la española a través de los fondos Liberty para mantener a flote la compañía en el año 2010.
A la par que el precio de las acciones comenzaba a medrar en la recta final de la jornada, el volumen se multiplicaba también hasta el punto de sumar 16 millones de acciones a cierre de sesión. En las compras que finalmente se imponían con claridad al frente del Mercado Continuo, Société Générale guardaba un protagonismo indiscutible. De la otra parte de la ventanilla inversora, las ventas las capitaneaban las mesas de Barclays.
Fuera del mercado ordinario, un paquete de 1,2 millones de títulos cambiaba de manos en el segmento de bloques a poco más de una hora para el cierre de sesión. A diferencia de otras ocasiones, el bróker responsable de la operación daba la cara: Banco Sabadell. El comprador, seguramente un inversor institucional, se desprendía de este montante a razón de 0,42 euros por título. En total se habría embolsado 517.620 euros.







