En las últimas dos semanas, la presión de los especuladores a corto ha caído a la mitad en Telefónica. Tras la presentación de resultados anuales, su presencia baja a un 0,2%. Los especuladores bajistas aflojan presión en Telefónica. Su presencia en el capital de la gigante española cae a la mitad después de haber presentado sus cuentas del ejercicio 2013 y haber confirmado su apuesta por el dividendo a accionistas. Sólo un 0,2% de su capital está ahora en manos de los indeseados ‘cortos’.
El último recuento de bajistas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) refleja que en las últimas dos semanas el peso de los bajistas se ha reducido de forma drástica desde el 0,49% de hace dos semanas. En este tiempo, destacan los analistas, media la presentación de unas cuentas anuales que consiguieron colmar las expectativas del mercado así como algunos anuncios de reestructuración corporativa que también se han ganado el aplauso de varias grandes casas internacionales de inversión.
Hoy por hoy, la apuesta bajista que se cierne sobre el capital de Telefónica alcanza los 104 millones de euros a precios de mercado. Apenas un pequeño reducto en los 52.000 millones de euros que roza ya la capitalización bursátil de la compañía que preside César Alierta. Los analistas destacan además que la reciente confirmación de los 11 euros por título, tras una ligera consolidación a principio de mes ha determinado a algunas de las carteras más pesimistas a replantearse su posición.
En este sentido, según consta en los registros de la CNMV, la posición declarada corresponde a un único accionista. Y es que, a efectos del recuento que el supervisor bursátil lleva a cabo quincenalmente, tan sólo se contabilizan aquellas carteras que controlan con apuestas a la baja un mínimo del 0,2% del capital de una compañía, que es lo que actualmente figura para Telefónica. Para que la posición sea, además de contabilizada, publicada al mercado, el accionista en cuestión debe sobrepasar el umbral del 0,5% del accionariado.
Al calor de los últimos movimientos corporativos del sector, en la que Jazztel es siempre objetivo de los más variopintos rumores, también han caído los cortos en esta ‘teleco’. Actualmente, un 0,53% de su capital obra en manos de los especuladores bajistas, porcentaje que supone un descenso menor al de Telefónica, pues la quincena pasada un 0,77% de la presidida por Leopoldo Fernández Pujals se encontraba en manos de estos comprometedores inversores.







