Iberdrola consigue alzas del 0,6% frente a los descensos dominantes en el Ibex 35 tras dar cuenta del buen ritmo que ha impreso a su plan de recompra de acciones.
Iberdrola se convierte en uno de los pocos valores del Ibex 35 que este viernes consiguen aferrarse a la parte más amable de su gráfica. La eléctrica consigue alzas del 0,6% frente a descensos de medio punto en el selectivo tras conocerse que se ha hecho ya con ocho millones de acciones propias en dos semanas de vigencia de su plan de recompra.
En la semana que cuenta desde el pasado 28 de febrero, fecha en que arrancó el nuevo programa de recompra de acciones de Iberdrola, la compañía ha salido al mercado en varias ocasiones con adquisiciones que han ido de los 1,02 millones a las 136.357 acciones, en el más y menos voluminoso de los casos respectivamente. En estas operaciones ha desembolsado entre 4,78 y 4,81 euros por cada uno de estos títulos, según ha notificado la propia cotizada. En total, 12,8 millones de euros repartidos en 5,4 millones de títulos.
La nueva edición de este programa de recompra de títulos, que tiene por objetivo reforzar el protagonismo y la rentabilidad de los accionistas, tiene por objetivo engrosar la autocartera del grupo energético en un máximo de 42,1 millones de títulos más, una cifra que en términos relativos representa un 0,662% de su capital social. La fecha tope para ellos se ha fijado en el próximo 31 de mayo.
Una vez se completen las compras, y según se ha avanzado ya en el orden del día de la próxima junta de accionistas, Iberdrola tiene previsto reducir capital en un 2%. Para ello tiene previsto amortizar acciones propias en autocartera, que de momento alcanza a un 1,43% de sus acciones emitidas. En las dos primeras semanas de vigencia de este plan, ya se han adquirido ocho millones de títulos adicionales.
Para salvar a Iberdrola de la cosecha de beneficios, que sí se producía en algunos cruces de la sesión aunque con mucha menor intensidad que en el conjunto del Ibex, los analistas de Barclays anunciaban hoy una mejora de precio objetivo para la compañía, si bien se seguían mostrando neutrales en cuanto a la toma de posiciones en su capital.
El volumen de negociación se movía a media sesión negociadora en línea con su media anual diaria. En las compras, JP Morgan y Credit Suisse ponían la voz cantante, mientras que las ventas las comandaban los gestores del propio Barclays y de BBVA.







