Una semana después de que los Gallardo colocasen un 5% de Almirall, la farmacéutica pide al resto de accionistas vía libre para emitir bonos de deuda. Almirall quiere lanzarse a emitir deuda en plena retirada de los Gallardo, sus principales inversores. La farmacéutica ha convocado a sus accionistas a una junta el próximo marzo para conseguir vía libre para la emisión de bonos por hasta 375 millones de euros poco después de que los hermanos hiciesen caja con parte de su histórica participación.
En la documentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se explica que la reunión tendrá lugar el próximo 7 de marzo en primera convocatorio o el día siguiente, si no se reúnen suficientes inversores. La cita tiene como único objetivo delegar en el consejo de administración que dominan los hermanos inversores la facultad de emitir deuda cuando y como convenga sin tener que ir solicitando permiso a permiso para cada operación.
La compañía asegura a sus accionistas que “es conveniente” que la autorización salga adelante para “estar en disposición de captar en los mercados primarios de valores los fondos que resulten necesarios para una adecuada gestión de los intereses sociales”. A renglón seguido añade que así el consejo de administración podrá realizar cuantas operaciones considere oportunas “en la actual coyuntura de restricción crediticia” y “de un modo rápido”, recoge el documento de convocatoria remitido al supervisor.
Esta solicitud de vía libre para la emisión de títulos de deuda llega sólo una semana después de que Antonio y Jorge Gallardo colocasen en el mercado un 5,03% de su participación en Almirall, donde continúan siendo accionistas de referencia además de vicepresidente y presidente, respectivamente. Con la operación, justificada en la consecución de un mayor capital circulante, los dos hermanos se embolsaron unos 102 millones de euros.
Tras la llamada a inversores, la volatilidad se apoderaba de la gráfica de cotización de Almirall, que tan pronto se apunta tímidas ganancias como sufre ligeras pérdidas. En cualquier caso, el volumen de negociación se quedaba por debajo de su media diaria anual, con menos de 200.000 acciones al ecuador de la jornada. Las mesas de Barcelona y Bilbao de BBVA se colocaban como las más activas en ventas. Ahorro Corporación Financiera y Banco Santander lideraban las ventas.







