El pacto con acreedores que libró a Martinsa-Fadesa de un concurso de tres años corre peligro. La inmobiliaria ha sido incapaz de afrontar uno de los pagos previsto. Martinsa-Fadesa vuelve a incumplir sus obligaciones de deuda. La inmobiliaria ha sido incapaz de seguir el calendario de pagos que la salvó del mayor concurso de acreedores de la historia empresarial de España. Si la compañía se viera obligada a retrasar otro pago a prestamistas, la liquidación sería forzosa.
En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Martinsa-Fadesa ha reconocido que no ha podido hacer frente al tercer pago anual de deuda previsto en el convenio de acreedores que logró reflotarla del concurso de acreedores en que se sumió en 2008. Es la primera vez que incumple sus obligaciones desde marzo de 2011, mes en que se aprobó esta nueva hoja de ruta.
Los impagos de la compañía que controla y preside Fernando Martín ascienden a unos 18 millones de euros que debían haber sido abonados el pasado 31 de diciembre. De momento, este tropiezo “no supone el incumplimiento” del pacto con acreedores, tal y como se ha señalado al supervisor bursátil, ya que en él se contemplaba la posibilidad de que alguna de las anualidades no se pudiera pagar según lo convenido.
Los problemas llegarían si la antigua gigante inmobiliaria tuviera que diferir pagos una vez más, ya que la falta de abono de dos anualidades, ya fueran éstas consecutivas o no, sí que supondría la ruptura del acuerdo y volvería a abrir las puertas a la total liquidación de la compañía, a merced de sus bancos acreedores.
La noticia pesaba sobre algunas de las inmobiliarias aún cotizadas que lidian con sus propios problemas para extender vencimientos de deuda. Urbas era la más castigada de todo el parqué madrileño era a una hora para el cierre, con caídas de casi el 8% al ceder el precio de sus acciones hasta un mínimo intradía de 0,02 euros.







