Los problemas económicos de Argentina se trasladan a la Bolsa de Madrid. Los estrechos vínculos comerciales entre ambos países lastran con fuerza al Ibex 35. Las Bolsas europeas, y en especial la de española, caen con fuerza ante el temor de que las economías emergentes no logren sobreponerse de la crisis con la solvencia prevista. Las turbulencias que se han desatado en Argentina con el descalabro de su moneda se han llevado por delante todos los avances de un Ibex 35 que ya se mueve por debajo de los 10.000 puntos.
Desde Buenos Aires, autoridades monetarias del país latinoamericano han rechazado cualquier intervención en el mercado de divisas, incrementando el ya pronunciado descalabro que el peso argentino acumulaba en las últimas sesiones. Su caída iguala ya a la de la crisis económica que la nación atravesó en 2002. En esta ocasión, presionada por la falta de señales claras de recuperación económica global, la posibilidad de un inminente nuevo frenazo económico en China y por el temor a una mayor retirada de estímulos en EEUU.
A cierre de sesión en Madrid, el Ibex 35 pierde un 3,64% y cotiza ya en los 9.868,9 puntos, perdiendo casi todo el terreno recuperado en esta recta inicial del año. Los grandes valores o blue chips, especialmente expuestos a Argentina y el resto de economías emergentes a los que se ha contagiado el rojo con más fuerza, lideraban las caídas. Mapfre (-5,6%), IAG (-5,8%), BBVA (-5,1%) y Telefónica (-4,6%) y eran los valores más castigados. El mejor, Enagás, un 0,7% abajo frente a su cierre de ayer jueves.
Por el mercado secundario de deuda, la presión sobre los emergentes se trasladaba también a los llamados periféricos de la Eurozona. Los bonos españoles a diez años alcanzaban tipos del 3,79% tras haberse mantenido por varias sesiones por debajo del 3,7%. Mientras tanto, los ‘bunds’ alemanes de referencia ofrecían una rentabilidad más baja que en toda la semana: un 1,66%. Así, la prima de riesgo repuntaba con energía hasta los 214 puntos básicos.







