Dos meses después de su puesta en marcha, el MARF cuenta con 16 jugadores entre miembros de mercado y asesores. Todo está más que dispuesto para el debut de su primera emisión de deuda. El Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) cuenta ya, dos meses después de su lanzamiento, con 16 jugadores. A la espera de que alguna pequeña o mediana empresa dé el paso de ser la primera en emitir deuda en esta plataforma, cada vez son más las entidades financieras y firmas de asesoría que se suman a esta iniciativa de la Bolsa española.
La plataforma acoge ya a seis miembros de mercado y a diez asesores registrados. Todos ellos han presentado la documentación requerida por Bolsas y Mercados Españoles (BME) y han acreditado cumplir con las exigencias necesarias para poder desempeñar sus funciones. Y es que, ambas figuras son necesarias para cada una de las emisiones que se produzcan, siguiendo el esquema de funcionamiento del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) de acciones de pymes en expansión.
Los asesores registrados se encargarán de suministrar el apoyo jurídico necesario a las pymes que se decidan a emitir deuda en el MARF. A fecha de hoy, son Arcano, Banco Sabadell, Solventis, Afi, KPMG, Didendum, Riva y García, Deloitte, Renta 4 y Ahorro Corporación Financiera. Por su parte, los miembros de mercado se encargarán de la correcta negociación del valor en cuanto a difusión y formación de precios, así como a ejecutar y liquidar las operaciones de compra-venta.
En este apartado, el MARF suma ya seis brókeres: BBVA, Banco Sabadell, Bankia, Novagalicia, Renta 4 y Ahorro Corporación Financiera, el corredor de Bolsa de las antiguas cajas de ahorros españolas. Todos ellos dispuestos a protagonizar el primer cruce de un mercado que funcionará bajo la modalidad de ‘fixing’ que agrupará todas las órdenes de compra y venta en dos únicas subastas agregadas por sesión.
Antonio Zoido, presidente de BME, presentó este mercado de deuda para pymes como una herramienta clave para corregir la “abrumadora relevancia de la financiación bancaria” en la estructura de capitales de las empresas españolas. Además, defendió la vocación de “futuro, estable y con pervivencia en el tiempo” de la plataforma más allá de la actual “coyuntura de restricción de crédito”.







