Codere vuelve a caer bajo el peso de la sombra de sus acreedores. Sus dificultades para afrontar pagos de deuda provocan una nuevo éxodo inversor por miedo al concurso. La amenaza de la quiebra vuelve a pesar en la gráfica de Codere. Sus acciones llegan a perder más de un 7% este lunes en que el mercado vuelve a especular con la posibilidad de que la cotizada de los juegos de azar no sea capaz de cumplir con sus acreedores y el concurso llegue más pronto que tarde. Fecha clave el próximo 4 de enero.
Ese día, como un mal regalo de Reyes anticipado, Codere tendrá que hacer frente a los intereses de la línea de crédito de 135 millones de euros gracias a la cual se salvó de la quiebra el verano pasado. Ahora, con una caja insuficiente para atender el compromiso, las especulaciones del mercado vuelven a apuntar hacia el peor de los destinos para la compañía, que podría pasar a engrosar la creciente lista de ‘zombis’ del parqué madrileño suspendidos de cotización por concurso de acreedores.
Para alargar aún más la sombra del concurso sobre Codere, antes de que llegue enero, la compañía tiene otra cita decisiva este mismo viernes. Se trata del pago del cupón semestral de una emisión de bonos de 760 millones de euros. Una obligación para la que sus cajas fuertes, según informan varias casas de análisis tampoco cuentan con la liquidez necesaria y por ello, como ocurrió en julio, habría pedido un mes de gracia y buscar una nueva refinanciación global de deudas.
Se da la circunstancia de que el crédito que vencerá en enero se le concedió hace unos meses a la compañía precisamente para salvarla del mismo abismo al que ahora vuelve a enfrentarse. Sin embargo, esta vez la familia Martínez Sampedro que controla el grupo no parece dispuesta a echar mano de la ingeniería financiera para poner un parche a la debilidad de sus libros de cuentas, sino que habría solicitado una refinanciación integral de pasivo que evite su recurrente entrada en impago selectivo de deudas , informa El Confidencial.
El director financiero de la compañía, Ángel Corzo, que precisamente asumió el cargo el pasado julio anunció hace sólo unas semanas que en las cajas fuertes de Codere sólo había 107 millones de euros. Un importe insuficiente para hacer frente a las exigencias que se avecinan, más teniendo en cuenta que de éstos, 40 se corresponden a filiales internacionales del grupo que no permiten la repatriación de capitales.
Al calor de estos recurrentes temores, los inversores vuelven a castigar con crudeza a una Codere que en lo que va de año se ha dejado ya un 68% de su valor en Bolsa. Mercavalor y CaixaBank Barcelona se convertían en los gestores más activos en las ventas que desplomaban a la cotizada de los juegos de azar a la cola de todo el Mercado Continuo. En compras, los mostradores más afanosos eran los de CaixaBank Valencia y UBS.







