El ‘código Rodríguez’ no pillará a Tecnocom con los deberes sin hacer. La cotizada ha remodelado su comisión de auditoría adelantándose a la tercera reforma de gobierno corporativo en España. Tecnocom quiere que la tercera reforma del código de buen gobierno corporativo le pille con los deberes hechos. La cotizada española ha remodelado su consejo de administración de forma que ya cumple con algunas de las exigencias que el conocido como ‘código Rodríguez’ impondrá previsiblemente antes de que acabe el año.
En concreto, Tecnocom ha remodelado la composición de su comisión de auditoría, una de las que más atención ha acaparado por parte del equipo de expertos que ha revisado el vigente ‘código Conthe’ bajo la batuta de Elvira Rodríguez, presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Uno de sus actuales miembros ha salido despedido del órgano ‘vigilante de cuentas’ para dar paso a dos nuevos independientes, cuya figura es fuertemente reivindicada en la nueva normativa, aprobada ya por el Consejo de Ministros y pendiente de su trasposición a la ley de sociedades cotizadas .
Concretamente, Miguel Ángel Aguado Gavilán dejará de formar parte de la comisión auditora para dar paso a los independientes Dominique de Riberolles, antiguo consejero delegado de Cepsa, y a Carlos Vidal Amador de los Ríos, censor jurado de cuentas. El grupo seguirá presidido por el también independiente Jaime Terceiro Lomba, expresidente de Caja Madrid, y reputado economista. Un movimiento de sillas con el que Tecnocom se adelanta ya a la nueva normativa, cuyo articulado se conoce ya íntegramente a falta de su aprobación definitiva.
En este sentido, el ‘codigo Rodríguez’ fijará de obligatoriedad que la comisión de auditoría se componga por consejeros no ejecutivos y que al menos uno de ellos cuente con una “demostrada” trayectoria en este campo. Para lo cual, tanto Terceiro Lomba como el recién incorporado Vidal Amador de los Ríos dan el perfil. Unas exigencias para las que las inesperadas quiebras de Pescanova y Bankia, cuyas cuentas pasaron sin problema por sus respectivas comisiones de auditoría y hasta por sus auditores externos, parecen haber sido determinantes.







