Quabit vuelve a sufrir en Bolsa a costa de su presidente, que una vez más destina sus acciones a aliviar las finanzas de Rayet, en pleno concurso de acreedores. Félix Abánades vuelve a aflojar posiciones en Quabit. La inmobiliaria vuelve a desplomarse en Bolsa. Sus acciones pierden hasta un 37% tras conocerse que el máximo responsable de la compañía ha destinado una vez más parte de su paquete de inversión en la cotizada a aliviar las finanzas de Rayet, otra ‘ladrillera’ que también preside.
En concreto, Abánades ha reducido en un 2,85% su participación en Quabit, de la que ya sólo controla un 38,3% de su capital. Lejos de haberse tratado de una operación de desinversión al uso para hacer caja, el máximo responsable de la inmobiliaria ha dirigido estas acciones como “aportación no dineraria a una filial de Rayet”, tal y como consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Después de este rebalanceo de carteras, como en otras ocasiones, la ‘ladrillera’ no cotizada ha procedido “a la venta de las participaciones representativas del capital de dicha filial a un tercero”. Un movimiento que bien podría ser de canje de deuda de la concursada por acciones de la cotizada, según comentan varios analistas, tal y como Abánades ha llevado a cabo en múltiples ocasiones en los últimos meses ahogado por el cerco de los acreedores a la inmobiliaria a través de la que mantiene su participación en Quabit, heredera del imperio de la antigua Astroc de Enrique Bañuelos.
Estas acciones se han transmitido a un precio de 0,08 euros cada una de ellas, un 58% por debajo de su cotización de mercado previa al varapalo de este jueves. A razón de esta valoración, la operación estaría valorada en unos tres millones de euros.
Tal ha sido el efecto del último movimiento del presidente que el volumen de negociación con que se construía el brusco desplome alcanzaba los 210 millones de acciones a media hora del cierre de Bolsa. Una cifra insólita en la trayectoria bursátil del especulativo valor en el que hoy Morgan Stanley lideraba las ventas, mientras que Mirabaud Finanzas se hacía con el saldo comprador más abultado.







