Finanzas

Zinkia ya prepara un ‘plan B’ para captar financiación ante las dificultades para colocar sus polémicos bonos

Logotipo de Zinkia

Cambio de planes en la casa de Pocoyó. El presidente de Zinkia ha reconocido que la advertencia de la CNMV sobre sus polémicos bonos ha frenado a muchos inversores y la firma ya estudia otras vías. Pocoyó cambia de planes. Zinkia, la productora responsable del reconocido personaje de animación, ya prepara alternativas para captar financiación ante las dificultades que está encontrando para colocar entre inversores minoristas unas obligaciones de deuda que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha desaconsejado enérgicamente.

Ha sido José María Castillejo, presidente de Zinkia y marqués de Floridablanca, quien ha admitido en una breve entrevista a TVE que en los cuarteles generales de la compañía ya se estudian fórmulas alternativas a las polémicas obligaciones para captar financiación. El directivo ha reconocido que las severas advertencias de la CNMV han supuesto para la dueña de Pocoyó “una dificultad sobrevenida” con la que no se contaba y ha defendido que, en contra de lo que defiende el organismo supervisor, la rentabilidad del 11% es ajustada a los riesgos que conlleva la emisión.

A la pregunta de la periodista sobre si, tras la alerta, los inversores ha huido de Zinkia “como alma que lleva el diablo”, Castillejo ha reconocido que “nos está costando conseguir financiación”. En cualquier caso ha defendido, en un intento más por desmarcarse de otros sonoros fiascos financieros como Nueva Rumasa o las preferentes, que su intención era colocar los papeles de deuda entre “personas que inviertan de manera habitual”.

El máximo responsable de la cotizada del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) ha defendido además que el negocio de la compañía “no está en peligro”, sino que todo se debe a “un problema de tesorería por falta de financiación”. Un mal común, ha dicho, en las pymes españolas a consecuencia de las restricciones de acceso al crédito bancario. “Pocoyó es marca número uno” en su sector, ha argumentado Castillejo, y las audiencias de sus vídeos no hacen sino que “ir a más”.

Entre las opciones que se barajan ya en la casa de Pocoyó está el renunciar a la colocación de obligaciones entre minoristas y llamar a la ventanilla de los inversores cualificados e institucionales. Una iniciativa con la que Castillejo ha amenazado que “se perdería una marca española”. Además, ha criticado que el dinero inversor viene a España por los bajos precios y altas rentabilidades que ofrece actualmente el mercado, por lo que ha comentado que en todo caso tendrían que “recurrir al reclamo de la ganga”.

La advertencia de la CNMV apuntaba directamente a las dificultades de la compañía para hacer frente a la rentabilidad prometida del 11% en virtud de su despoblada caja fuerte. El presidente de la compañía ha dicho en su entrevista que “queremos seguir pagando a todo el mundo”, en referencia a una primera emisión de obligaciones a tres años que ya fue colocada y con un tipo fijo del 9,75%. En esta línea de discurso ha enmarcado la posibilidad de un ‘plan B’ que solucione la falta de interés que el supervisor ha generado en torno a una emisión que sigue publicitando activamente en multitud de portales financieros.

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