ACS es cada vez un plato de menos gusto para los March. La saga de banqueros mallorquines ha vuelto a hacer caja con su histórica participación en la constructora que preside Florentino Pérez. Con este nuevo golpe desinversor a través de Corporación Financiera Alba se ponen sobre la mesa las crecientes desavenencias que existirían entre el empresario y unos de sus socios más ilustres.
Los March se han deshecho de un paquete representativo del 1% de ACS, siguiendo el mismo patrón en ocasiones anteriores. Un porcentaje que se desglosa en 3,15 millones de acciones de la endeudada constructora por las que se han embolsado 77 millones de euros, según han informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Mismo organismo al que el fondo de capital riesgo N+1 ha comunicado la toma de una participación por la misma cuantía.
La venta a los accionistas de referencia de Secuoya, entre otras cotizadas, se ha producido a través de “un contrato financiero” del que no se han especificado detalles. Una circunstancia que ha llevado a algunos analistas a pensar que la ingeniería financiera a través de derivados a la que tantas veces ha recurrido Florentino podría habérsele vuelto en su contra. Tanto es así que de los 24,47 euros por título que cosechaban los March, el valor ha llegado a tocar este miércoles los 23,50 euros unitarios en los cruces más amargos.
Con la operación por la que Corporación Financiera Alba se ha hecho con plusvalías brutas por 20,2 millones de euros, algunos analistas comienzan a descontar ya una probable salida ordenada de los March del capital de ACS. Por lo pronto, ya sólo controlan un 16,3%, cuando llegaron a ser dueños de un 25% de la constructora. El temor a nuevos pasos por caja, cuando el anterior se produjo hace sólo unos meses, ha empujado a muchos inversores a seguir sus pasos y decantarse por las ventas.
Este nuevo golpe de cartera llega justo cuando más empeño parece haber puesto el grupo ACS en avanzar en su plan de desinversiones para reducir su abultado balance de deuda, talón de Aquiles de las cotizadas españolas en estos momentos. El objetivo está en recortar esta partida en casi un 40% para cerrar el ejercicio 2013 en el entorno de los 3.000 millones de euros. Un reto para el que, como se comentaba arriba, Florentino Pérez ha recurrido en varias ocasiones a ingeniería financiera para sacar de su foto fija abultadas partidas de pasivo vinculadas a su frustrado asalto al consejo de administración de Iberdrola y a sus activos en energías renovables.
A pocos minutos del cierre de sesión de este miércoles, casi 1,5 millones de títulos de ACS cambiaban de manos cuando lo habitual es que en una jornada completa no se negocien más de 770.000 acciones. Morgan Stanley, Banco Santander y BBVA se han colocado como los gestores más activos del lado vendedor que hoy ponía la voz cantante. Al otro lado de la ventanilla, Merrill Lynch, Credit Suisse y Deutsche Bank lideraban las órdenes de compra.







