La familia Del Pino vuelve a hacer caja con su cartera de inversión en Bolsa. Indra ha sido la última de sus apuestas vendedoras para conseguir liquidez dentro de una amplia revisión de su estrategia inversora. La tecnológica madrileña ha respondido con caídas de hasta el 1,6% a la desinversión de una de sus accionistas de referencia.
Después de haber deshecho posiciones en cotizadas como Acerinox y Ferrovial, el valor estandarte de la cartera inversora de los Del Pino, la saga empresarial madrileña ha conseguido embolsarse 3,45 millones de euros con la venta de 302.281 acciones de Indra. Un movimiento por el que han reducido su peso por segunda vez en pocos días en la tecnológica.
Las órdenes de venta se fueron colando en el mercado entre los días 20 y 26 de este mes de septiembre que llega a su fin, según figura ahora en los registros de la Comisión Nacional del Mercado (CNMV). Un total de cinco bloques a razón de un precio medio de 11,40 euros por título por los que los Del Pino han reducido su participación en Indra del 4,8% de hace dos semanas al 4,6% actual. La decisiva cota del 5% se queda un poco más lejos.
Este nuevo movimiento vendedor de la familia propietaria de Ferrovial llega pocos días después de haber lanzado su nuevo vehículo de inversión: la sicav Tosqueta Inversiones. En sus estatutos se fija un capital máximo de 100 millones de euros. Una circunstancia que, unida a las posibles necesidades de liquidez de la familia, justificarían su reciente fiebre vendedora.
A una hora para el cierre de sesión este lunes, el volumen de negociación en Indra se quedaba muy lejos de alcanzar su media anual diaria, con poco más de 300.000 acciones. Entre los gestores más activos del lado vendedor, que le imponían un castigo superior al del agregado Ibex 35, Banco Santander se ganaba la posición más destacada. Merrill Lynch, por su parte, se afanaba más que ningún otro en las compras.






