El Tesoro Público ha celebrado este martes una nueva subasta de deuda a corto plazo en la que ha conseguido captar 3.578 millones de euros. El importe, que se reparte entre letras a tres y nueve meses, es ligeramente superior al previsto por el organismo público, que sin embargo ha tenido que pagar más que en ocasiones anteriores.
En el tramo a tres meses se han colocado papeles por 768 millones de euros. El tipo de interés medio de los mismos ha sido del 0,291%, casi una décima y media más que lo exigido por el mercado el pasado agosto, cuando la rentabilidad se quedó en el 0,155%. La rentabilidad marginal, el tipo más alto que se paga en alguna de las pujas, ha sido muy superior a aquella cifra: un 0,318%.
A pesar de estas cifras, la demanda ha superado en cuatro veces el montante finalmente colocado. Una ratio que sí concuerda con lo acontecido hace dos meses, cuando la tasa de cobertura alcanzó las 4,1 veces.
Los 2.810 millones de euros restantes han encontrado dueño en la referencia a nueve meses de vencimiento. En este caso, el rendimiento medio ha bajado ligeramente del 1,089% del pasado agosto al 0,980% de este lunes. En el caso del tipo marginal, la mejoría también ha sido muy ligera: del 1,12% de la subasta previa al 1,004% de esta vez, en la que se ha marcado el registro más bajo desde mayo. El ratio de cobertura se ha situado en las 2,6 veces lo adjudicado, mejorando el registro anterior.
En el conjunto de esta nueva emisión a corto plazo, la demanda de papel ha alcanzado los 10.488 millones de euros, casi tres veces el importe que finalmente ha optado por colocar el Tesoro Público aprovechando una prima de riesgo por debajo de los 240 puntos básicos.







