De las 35 compañías que componen el índice Ibex, sólo cinco cumplieron con el código de buen gobierno corporativo en 2012, el año en que quebró Pescanova. Aunque el grado de cumplimiento parcial ha aumentado, el seguimiento que hacen las cotizadas españolas de este documento de buenas prácticas que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se dispone a revisar de urgencia sigue siendo limitado.
Ha sido la propia CNMV la que ha presentado estas débiles cifras a media sesión este jueves, aún con más sombras que luces en torno a las causas que han provocado la debacle empresarial y financiera de Pescanova. Sin embargo, según se recoge en el Informe Anual de Gobierno Corporativo, todas las sociedades del Ibex 35 declararon cumplir con, al menos, un 75% de las recomendaciones del código. En promedio, las empresas siguen un 91% de los consejos de buenas prácticas frente al 90,2% registrado en 2011. Y es que, sólo un 54% asumieron mejoras al respecto de un año para otro.
Cabe destacar que este informe se elabora en función de la información aportada directamente por las compañías y no por un estudio independiente sobre las prácticas de las mismas. En este sentido, sí que “ha mejorado la calidad de las explicaciones de las empresas cuando se apartan de las recomendaciones”, señala el informe. Sin embargo, aún siguen existiendo “justificaciones no satisfactorias”.
Donde la tendencia ha sido a la baja ha sido en los ‘sueldos’ de los consejeros de las grandes cotizadas españolas. En 2012, su retribución media cayó a 562.000 euros anuales, una cifra marcada por la indemnización que cobró Julio Linares, ex consejero delgado de Telefónica a su salida de la compañía. Exceptuando la partida que éste percibió, la retribución media de los consejeros cae un 2%, mientras que en el conjunto de las mesas de consejo cedieron un 4,9%. La alta dirección también cobró menos, sus sueldos se contrajeron un 1,3% de media.
Además, a lo largo de 2012 el capital en manos de accionistas significativos se redujo un 1,6%, con especial mención en este sentido para las entidades financieras. Una circunstancia que desde la CNMV se celebra por entender que “mejora la liquidez de los valores”. Aun así, en una quinta parte de las compañías del selectivo madrileño por antonomasia algún inversor o sociedad inversora poseía la mayoría de derechos de voto pudiendo ejercer el control total en la gestión de la cotizada.
De vuelta al punto de las recomendaciones, las menos seguidas volvieron a ser las que hacen referencia a la composición del consejo de administración. Su tamaño medio fue de 14 vocales, al filo del máximo de 15 miembros recomendado por el código vigente. No obstante, una cuarta parte de las 35 del Ibex superan este umbral. A pesar de que el número de independientes creció en dos puntos, 29 consejeros de este tipo llevan más de 12 años vinculados a algunas de las compañías en las que prestan sus servicios.
Por último, el número de mujeres se incrementó en un 8% con respecto al ejercicio 2011. El 35,3% de las sociedades en las que la presencia de consejeras es escasa o nula no se ha adoptado ninguna de las medidas que recomienda el documento de buenas prácticas en plena revisión para solventar esta disparidad.







