La misma Pescanova que pagaba a testaferros para ocultar buena parte de sus deudas se convertía este viernes en fugaz modelo para el ámbito corporativo español. La Marca España elogiaba su liderazgo de negocio a través de un mensaje en Twitter que apenas aguantaba en su perfil unas horas esta mañana en que volvían a conocerse escabrosos detalles sobre la debacle de la piscícola gallega.
El mensaje en cuestión lanzado por la cuenta oficial del Alto Comisionado decía así: “[Sabías que] La primera compañía pesquera mundial es española, PESCANOVA. También es la 4ª en venta de proteína marina”. Unas alabanzas que varios usuarios de la red social han calificado de desafortunadas en el mejor de los casos como después reconocía Juan Carlos Gafo, adjunto a la Marca España, al confesar a El Mundo que “no es normal ponerlo como ejemplo” y que, por tanto, el mensaje era rápidamente retirado del perfil del organismo público.
A pesar de que las cifras son ciertas y que, como defiende Gafo al rotativo de Planeta, “durante mucho tiempo y hasta que surgieron los problemas financieros, ha sido una empresa puntera”, los elogios se antojan inoportunos para muchos el mismo día en que se han conocido más detalles sobre cómo se urdió la maraña empresarial en Pescanova que permitió ocultar deudas durante años. Las últimas revelaciones del informe forense de los auditores de KPMG apuntan incluso que se recurrió a pagos no declarados a testaferros para diluir pasivo a través de sociedades instrumentales.
En esta línea, según recoge El País, en un correo remitido al presidente del grupo, Manuel Fernández de Sousa, por Alfonso García, administrador solidario de algunas empresas vinculadas a la piscícola, éste le pide permiso para pagar a un tercero “1.500 euros al mes en B” por figurar en una compañía en la que hacinar deudas y proceder a intercambio de facturas. El máximo responsable de la compañía, sobre el que el cerco de la ley es cada vez más estrecho aprobó la estratagema, según los legajos de KPMG. Unas prácticas que, lejos de responder a un hecho puntual, el auditor forense percibe como “instruidas, ejecutadas, llevadas a cabo o conocidas, en mayor o menor medida” por buena parte de la cúpula directiva del grupo.
Por el momento, y a la espera de que Deloitte pueda poner en orden la maraña empresarial de Pescanova a través de la que se han urdido, según el referido informe, los más variopintos artificios contables, el agujero de la gallega alcanza los 927 millones de euros. El pasivo total contabilizado por los forenses que han estudiado incluso los ordenadores de las oficinas de gestión del grupo asciende a 3.281 millones de euros a cierre de 2012, con lo que su quiebra se confirmaría como la tercera más abultada de la historia empresarial española. Todo un ‘ejemplo’ para los empresarios españoles, comentaban jocosos algunos ‘tuiteros’ esta mañana.
La nueva cifra llega en pleno alto el fuego de 10 días entre Israel y…
El impacto del cambio climático sobre la salud en Europa ya es una realidad que…
El incidente ha interrumpido uno de los actos más simbólicos del calendario político y mediático…
La catástrofe de la planta ubicada en Ucrania —que entonces aún formaba parte de la…
La decisión de Washington introduce un nuevo elemento de presión en unas conversaciones ya marcadas…
El fenómeno no es homogéneo: en algunos casos las muertes responden a ataques puntuales durante…