Amper queda libre de pagos a acreedores financieros hasta el próximo 30 de septiembre. La tecnológica capitaneada por el empresario Enrique Bañuelos consigue así un verano tranquilo en lo que a deudas se refiere después de haber conseguido el visto bueno de un 95,4% de sus bancos acreedores para establecer esta prórroga, que hubiera vencido este viernes.
La extensión de plazos ha sido comunicada por la propia Amper a través de un hecho relevante tras el cierre de mercados de la que ha sido la última sesión bursátil del semestre. En realidad se trata de una prórroga de la prórroga, ya que el primer ‘stand-still’, como se conoce este acuerdo en jerga financiera, se produjo el pasado mes de abril.
Esta medida se enmarca en el plan estratégico de Amper, que sigue sin dar señales de crecimiento al otro lado del Atlántico, como prometía el desembarco de Bañuelos. Por el momento, las tensiones de sus negocios a esta orilla del Océano se han saldado ya con dos expedientes de regulación de empleo desde que el empresario saguntino suscribió el compromiso de alcanzar un 28% de peso en el capital social de la tecnológica.
La deuda financiera neta de la cotizada a cierre de marzo ascendía a 120 millones de euros frente a los 106,9 millones que registraban sus cuentas de cierre de 2012. Este repunte se debió precisamente a la obtención de nuevas líneas de financiación de circulante en Latinoamérica. Sin embargo, la falta de avances en esta pujante región económica ya le ha costado un 35% de su valor en Bolsa desde principios de año.







