Las dudas vuelven a poblar el mercado de materias primas. Especialmente, los metales negociados en este parqué pierden brillo a pasos agigantados en las últimas sesiones. La reciente avalancha vendedora ha forzado la revisión de las previsiones en las grandes casas internacionales de análisis financiero y los pronósticos ahora son mucho más cautos que a comienzos del año.
El descalabro de precios que se ha visto en los últimos días en plazas como la de Chicago, una de las más relevantes a escala global en la negociación de ‘commodities’, ha llevado a las gráficas de cotización de algunos metales a cotas que no visitaban desde el verano de 2010. Un retroceso que, ya a mitad de año, ha hecho a los expertos dudar de que sus previsiones de comienzo de año puedan llegar a cumplirse y se han apresurado a recortar sus optimistas pronósticos.
Desde los cuarteles de varias casas de inversión se justifica este movimiento en la retirada de estímulos económicos adicionales que hace sólo unos días ha confirmado la Reserva Federal de EEUU. El freno a la monetización de la deuda del país devuelve parte de su atractivo al dólar, en detrimento de algunos productos considerados refugio como el oro, la plata y otros metales. Y el giro de carteras podría no haber hecho más que empezar.
Con estas premisas, los de Goldman Sachs han recortado su visión sobre el oro a 1.300 dólares por onza, sólo unos pocos ‘billetes verdes’ por encima de los precios que ahora marca su gráfica tras el desplome de los últimos días. Un pronóstico que, de confirmarse, rompería con 12 años consecutivos de alzas en el preciado metal y daría lugar a una caída del 40% desde máximos del año 2011, cuando la materia prima alcanzó su mayor brillo.
Los analistas estadounidenses no han sido los únicos en apostar por replegar velas en este mercado. Sus colegas del suizo UBS han reducido su objetivo del año para la plata, a la que no ven ahora cotizando más allá de los 24 dólares por onza frente a los 29 dólares de su anterior estimación. Además, según destaca un reciente informe de Saxo Bank, la semana pasada 19 materias primas de entre las 24 más negociadas perdieron posiciones. “La plata fue la gran protagonista: se desplomó un 10%, con lo cual su pérdida para 2013 llegó a casi un tercio”, destaca el informe.
No sólo el discurso de la Fed ha forzado a muchos inversores a replantearse sus apuestas largas en el metal. También hacen presión las posibles medidas para limitar la importación de oro en la India, donde podría pasar a ser obligatorio aportar los datos fiscales para cualquier operación sobre el metal en lugar de obligarse a ello a partir de los 6.400 euros negociados. Para colmo, la reducción de estimaciones de crecimiento para China ha golpeado también a los metales de tipo más industrial.
Con una caída superior al 3% en la semana pasada el cobre, mineral cuya evolución depende en gran medida de las expectativas de crecimiento económico y demanda en obras e infraestructuras, ha confirmado su patrón técnico bajista. Ya cotiza por debajo de mínimos de octubre de hace dos años y, una vez más, las ventas podrían no haber alcanzado aún su máxima expresión bajista.






