Las cotizadas apuestan por los dividendos para compensar las caídas de la Bolsa

En lo que va de año, el Ibex 35, referencia de la Bolsa española, se ha dejado un 9,85%. Un descenso al que han contribuido especialmente los meses de un volátil y bajista verano marcado por la crisis de deuda en Europa. Para contrarrestar este panorama, las cotizadas españolas han apostado por endulzar las carteras de sus accionistas con unos dividendos al alza.

Entre enero y septiembre, la retribución a los accionistas de los valores cotizados en Madrid ha aumentado un 46,9% con respecto a cifras del mismo periodo del ejercicio 2010. No solo eso, sino que los 25.348 millones de euros brutos repartidos en los nueve primeros meses de este 2011 en la Bolsa suponen ya un 3% más que todo lo pagado en 2010, según cifras recopiladas por BME.

Este mismo miércoles, dos compañías más han anunciado su intención de mejorar sus pagos a accionistas. La primera de ellas ha sido Telefónica, que ya goza de una rentabilidad por dividendo que supera el 9%. La operadora española ha decidido abrir su partida de reservas de libre disposición para premiar a sus inversores en un año que, según los analistas, no está dejando a la ‘teleco’ brillar todo lo que debería, ya que ha perdido un 10% de su valor en Bolsa desde enero hasta. El pago, de 0,77 euros por título, supone el primer tramo de un total de 1,60 euros brutos que suponen un 14,3% más que lo abonado con cargo al ejercicio 2010.

La segunda en apuntarse a esta tendencia hoy mismo ha sido Mapfre. La aseguradora española, a pesar de haber quedado al margen de los recortes de cotización al sector financiero, ha optado por distribuir un dividendo de 0,07 euros por acción, con lo que el total pagado en el año ascenderá a 15 céntimos o, lo que es lo mismo, a un 2,7% más que en el ejercicio 2010.

Ni tan siquiera el maltrecho Banco Pastor, que se deja un 7,7% en el parqué a pesar del rebote que ha experimentado desde que el Popular anunció su interés por absorberlo, se ha querido quedar al margen de esta tendencia. El banco gallego premió el pasado 25 de octubre a sus inversores con 0,0225 euros por acción. Un pago que si bien no suma una gran cantidad, sí que anima a los inversores a permanecer en el valor.

Sin embargo, no solo las grandes del parqué son las que han marcado esta tendencia. El deseo de las pequeñas y medianas empresas por acceder a la Bolsa para obtener financiación ante el cierre del crédito bancario, ha forzado a algunas de las cotizadas más pequeñas del mercado español a ofrecer a sus inversores este incentivo para ganarse su fidelidad. En este sentido, han sido ya varias las compañías del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) que han anunciado y repartido dividendos. Altia, Gowex y Commcenter, la distribuidora de Movistar, son algunas de las que han optado por este reclamo.

El pago creciente de dividendos unido a la depreciación de las cotizadas, ha dejado a más de una veintena de compañías con una rentabilidad por dividendo a un tipo más alto que el que ofrecen los bonos españoles a diez años, es decir, por encima del 5%. En este cálculo, computan también los ‘script dividend’ o dividendos en acciones de las compañías que prefieren esta maniobra a la de ‘romper la hucha’.

Entre los valores más rentables por dividendo, que se ganan así la confianza de los inversores para apuestas a medio y largo plazo están Telefónica, el Banco Santander, Bolsas y Mercados Españoles (BME), Enagás, Red Eléctrica de España (REE) y Corporación Financiera Alba, el brazo inversor de la familia March, entre otros. Solo un ejemplo del rosario de compañías españolas en las que el mantenimiento de altos pagos al accionista se une a la caída de precios -al menos sobre las previsiones y en ratio PER- y a sus sólidas perspectivas de negocio, tal como apuntan los expertos del parqué nacional. Una marcha que podría mejorar la cuota de beneficios empresariales comprometida a premiar a los accionistas frente a 2010, ejercicio en que el ‘pay-out’ descendió en 6,44 puntos básicos para el conjunto de las cotizadas españolas.